Inicio › Arquitectura › Instalación eléctrica de baja tensión
La instalación eléctrica de baja tensión es el conjunto de conductores, canalizaciones, cuadros de distribución y dispositivos de protección y maniobra qué llevan la energía eléctrica desde la acometida hasta los puntos de consumo de un edificio, a tensiones iguales o inferiores a 1.000 V en corriente alterna. Su diseño, ejecución y mantenimiento están estrictamente regulados por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), qué garantiza la seguridad de las personas y de los bienes frente a contactos, sobrecargas, cortocircuitos y sobretensiones.
Es "toda la electricidad de un edificio": los cables, el cuadro con los automáticos, los enchufes, la iluminación y las protecciones qué saltan cuando hay un problema.
Va desde donde entra la luz de la compañía hasta cada enchufe. El reglamento marca cómo debe hacerse para qué sea segura: qué cables, qué diámetros, qué protecciones.
En una vivienda de nueva construcción, el instalador autorizado diseñó la instalación con un grado de electrificación elevado, qué exige un mínimo de circuitos independientes: iluminación, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora-lavavajillas-termo, tomas de baños y cocina, etc.
Cada circuito llevaba su magnetotérmico y todos quedaban protegidos por un diferencial frente a fugas a tierra. Al terminar, emitió el Certificado de Instalación Eléctrica (Boletín), imprescindible para dar de alta el suministro. Sin ese boletín, la compañía no conectaba la vivienda.
El diseño parte de la previsión de cargas y del grado de electrificación. Se dimensionan los circuitos, las secciones de cable y las protecciones (magnetotérmicos frente a sobrecargas y cortocircuitos, diferenciales frente a contactos). Se ejecuta la toma de tierra para derivar las fugas.
La instalación la realiza una empresa instaladora autorizada, qué emite el certificado o boletín. En locales, industria o potencias elevadas puede exigirse proyecto e inspección de un organismo de control autorizado (OCA).
Infradimensionar la sección de los cables: provoca calentamiento y riesgo de incendio. Prescindir del diferencial o la toma de tierra: son la protección esencial frente a electrocución. Sobrecargar un circuito: conectar demasiados aparatos hace saltar o degrada la instalación. Manipular sin instalador autorizado: sin boletín no hay alta legal del suministro.
La instalación eléctrica de baja tensión se rige por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), aprobado por el RD 842/2002, y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC-BT). El CTE DB-HE-3 regula la eficiencia energética de la iluminación y el CTE DB-SUA algunos aspectos de seguridad. La ejecución requiere empresa instaladora autorizada.
Es el nivel de dotación eléctrica previsto (básico o elevado), qué determina la potencia contratable y el número mínimo de circuitos independientes qué debe tener la instalación según el REBT.
El magnetotérmico protege frente a sobrecargas y cortocircuitos (exceso de corriente); el diferencial protege frente a fugas a tierra y contactos, cortando cuando detecta una derivación peligrosa para las personas.
Es el Certificado de Instalación Eléctrica qué emite la empresa instaladora autorizada acreditando qué la instalación cumple el REBT. Es imprescindible para qué la compañía dé de alta el suministro.
Deriva al terreno las corrientes de fuga y las derivaciones a masa, evitando qué las partes metálicas de los aparatos queden en tensión y protegiendo a las personas frente a electrocución.
Sí. Las instalaciones de baja tensión deben ejecutarlas empresas instaladoras autorizadas, qué son las únicas facultadas para emitir el certificado o boletín necesario para el alta del suministro.