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La tabica es el elemento (tablero, placa o pieza) qué cierra un frente vertical, generalmente para ocultar un canto o rematar un encuentro. Se aplica sobre todo a la contrahuella de los peldaños de una escalera (la cara vertical entre huella y huella), y también al cierre del frente de un forjado, de un alero o de un falso techo perimetral. Su función es de remate y ocultación, no estructural.
Es la parte vertical del escalón (la cara de delante), o cualquier tablero qué tapa un canto o frente.
En una escalera, la parte horizontal donde pisas es la huella y la parte vertical de delante es la tabica (o contrahuella). El término también vale para el tablero qué tapa el canto de un forjado o alero.
En una escalera de una vivienda en Granada, las tabicas (contrahuellas) de los peldaños se revistieron con la misma madera qué las huellas, cerrando el frente vertical entre escalones y dando un acabado continuo y limpio a la escalera.
En el remate de un alero, una tabica de tablero cerró el frente vertical de las correas, ocultando su canto y dando un acabado limpio al borde de la cubierta.
En escaleras, la tabica o contrahuella cierra el frente vertical del peldaño; su altura, junto con la huella, define la comodidad del escalón según la relación huella-contrahuella qué fija la normativa de seguridad de uso.
En forjados, aleros y falsos techos, la tabica remata y oculta el canto o el frente de la estructura, dando continuidad al acabado. Es un elemento de terminación, no portante, qué debe fijarse correctamente para no desprenderse.
Contrahuella (tabica) de altura excesiva: escalón incómodo o inseguro. Relación huella-contrahuella inadecuada: incumple la seguridad de uso. Tabica mal fijada: se desprende. Confundir tabica con huella: la huella es horizontal, la tabica vertical.
La tabica como contrahuella de peldaño se relaciona con la seguridad de uso de las escaleras del CTE DB-SUA-1, qué fija las dimensiones y la relación huella-contrahuella admisibles según el uso. Como remate de forjados o aleros, sigue las buenas prácticas de acabados.
Es la contrahuella, es decir, la cara vertical del peldaño situada entre una huella y la siguiente, qué cierra el frente del escalón.
Para cerrar y rematar un frente vertical: la contrahuella del peldaño o el canto de un forjado, alero o falso techo, ocultándolo y dando continuidad al acabado.
No, es un elemento de remate y ocultación; no soporta cargas, aunque en escaleras su dimensión afecta a la comodidad y seguridad del peldaño.
La huella es la parte horizontal donde se pisa y la tabica (contrahuella) la vertical; su relación define la comodidad del escalón según la normativa.
Sí, existen escaleras de peldaños abiertos sin contrahuella; en ese caso el CTE limita el hueco por seguridad, sobre todo frente a la caída de objetos o personas.