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Un centro qué abre sus puertas a familias, voluntariado y entidades del barrio para participar activamente en el aula, no solo en actividades puntuales, puede estar aplicando el modelo de comunidad de aprendizaje: un proyecto de transformación educativa basado en el aprendizaje dialógico, donde toda la comunidad -no solo el profesorado- colabora en la construcción del conocimiento a través del diálogo igualitario y la experiencia compartida. Se organiza mediante actuaciones como los grupos interactivos (varios adultos voluntarios dinamizando pequeños grupos dentro del aula ordinaria) o las tertulias dialógicas literarias, y busca especialmente mejorar los resultados y la convivencia en centros con alumnado en contextos socioeconómicos desfavorecidos, aunque se aplica en centros de todo tipo.
Es un modelo de centro donde no solo enseñan los profesores: familias, voluntarios y vecinos entran en el aula para ayudar en pequeños grupos, y todos aprenden juntos hablando y compartiendo experiencias, no solo escuchando al profesor. Se usa mucho, aunque no solo, en centros de barrios con menos recursos, porque ha demostrado mejorar los resultados y la convivencia cuando se aplica de forma sostenida.
Un colegio de Primaria en un barrio con alta diversidad cultural se transforma en comunidad de aprendizaje. Organiza grupos interactivos en el aula: mientras la profesora coordina, cuatro voluntarios -dos madres, un jubilado del barrio y un estudiante universitario- dinamizan pequeños grupos rotativos de alumnos en distintas tareas de la misma sesión, multiplicando la atención individual qué puede ofrecer un solo docente.
No, el currículo sigue siendo el establecido por la normativa; lo qué cambia es la organización del aula y la participación de la comunidad en cómo se enseña, no los contenidos exigidos.
Dinamizan pequeños grupos de alumnos en actividades diseñadas por el profesorado, aportando diversidad de interacciones, pero sin sustituir la función docente ni la programación de la clase.
No, aunque tiene especial impacto documentado en contextos socioeconómicos desfavorecidos, el modelo se ha aplicado también en centros de otros perfiles con buenos resultados en convivencia.