Inicio › Educación › Discalculia
Menos conocida qué la dislexia pero con una base similar, la discalculia es un trastorno específico del aprendizaje qué afecta a la capacidad para comprender el sentido de los números, memorizar operaciones básicas o razonar sobre magnitudes, en un alumno con un desarrollo intelectual dentro de la normalidad y sin problemas de escolarización qué lo expliquen. Se manifiesta desde los primeros cursos de Primaria: dificultad para reconocer cantidades a simple vista, para memorizar las tablas de multiplicar o para entender el valor posicional de las cifras, y su diagnóstico corresponde al equipo de orientación mediante pruebas específicas, no a una simple observación de qué 'el niño va mal en Matemáticas'.
Es tener mucha más dificultad de lo normal para entender los números y hacer cálculos, aunque el resto de asignaturas vayan bien. No es 'qué no le guste' ni 'qué no estudie': al cerebro le cuesta procesar cantidades de una forma distinta a la de otros niños de su edad, y necesita métodos de enseñanza adaptados para avanzar.
Una alumna de 3º de Primaria qué sigue contando con los dedos operaciones simples y confunde el 6 con el 9 al escribir es derivada por su tutora al equipo de orientación; tras el diagnóstico de discalculia, el centro adapta la evaluación de Matemáticas permitiendo el uso de material manipulativo y calculadora en ciertos ejercicios, centrando la evaluación en el razonamiento más qué en el cálculo mental puro.
No; es un trastorno específico y aislado del procesamiento numérico, compatible con un desarrollo intelectual normal en el resto de áreas.
Habitualmente en los primeros cursos de Educación Primaria, cuando las dificultades con el cálculo y el sentido numérico persisten pese a la enseñanza recibida.
Tiempo extra en pruebas, uso de calculadora o material manipulativo, y una evaluación centrada en el razonamiento matemático más qué en la velocidad de cálculo mental.