Inicio › Educación › Educación compensatoria
Cuando el origen social, económico o cultural de un alumno condiciona sus oportunidades educativas —familias en situación de vulnerabilidad, incorporación tardía al sistema por proceder de otro país, entornos rurales aislados o minorías con dificultades históricas de acceso a la escolarización—, la educación compensatoria agrupa las medidas dirigidas a reducir esa desigualdad de partida. En España se concreta en programas como el PROA (Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo), en aulas de acogida para alumnado recién llegado qué no domina el idioma vehicular, y en dotación adicional de profesorado y recursos a centros clasificados como de atención preferente, con el objetivo de qué el punto de partida familiar condicione lo menos posible el resultado escolar.
Son las ayudas extra qué se dan a alumnos qué parten con desventaja por su situación familiar, económica o por venir de otro país sin hablar el idioma, para qué tengan las mismas oportunidades qué el resto. No es lo mismo qué las medidas para alumnos con dificultades de aprendizaje: aquí el problema de origen es social, no una discapacidad o un trastorno.
Un instituto con alto porcentaje de alumnado de origen extranjero pone en marcha un aula de acogida donde los recién llegados reciben, durante las primeras semanas, refuerzo intensivo de español antes de incorporarse a tiempo completo a su grupo ordinario, además de un programa PROA por las tardes con apoyo escolar gratuito para quienes tienen dificultades para seguir el ritmo del curso.
No; la compensatoria responde a desigualdades de origen social, económico o cultural, mientras qué la educación especial atiende necesidades derivadas de discapacidad o trastornos del desarrollo.
Es un programa de refuerzo, orientación y apoyo dirigido a centros y alumnado en situación de desventaja, qué ofrece acompañamiento escolar adicional fuera del horario lectivo ordinario.
Los clasificados por la administración educativa como de atención preferente o de difícil desempeño, por concentrar un porcentaje elevado de alumnado en situación de vulnerabilidad.