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Un niño de ocho años qué ya domina con soltura el temario de dos cursos por encima del suyo es el perfil típico ante el qué se plantea la flexibilización curricular: la medida qué permite adelantar la escolarización de un alumno a un curso superior al qué le correspondería por edad, o bien ampliar su periodo de escolarización, para ajustar el ritmo educativo a sus necesidades reales. Se aplica sobre todo, aunque no exclusivamente, en alumnado identificado con altas capacidades intelectuales tras la correspondiente evaluación psicopedagógica, y requiere el informe favorable del departamento de orientación y la autorización de la administración educativa, no una simple decisión del centro o de la familia por su cuenta.
Es adelantar a un alumno a un curso superior al qué le corresponde por edad, porque va muy por delante de sus compañeros y el ritmo habitual se le queda corto. No lo decide solo el colegio por iniciativa propia: hace falta un informe del orientador qué confirme qué el alumno tiene, además de nivel académico, la madurez suficiente para dar ese salto de curso.
Una niña de 2.º de Primaria identificada con altas capacidades tras una evaluación psicopedagógica muestra un dominio del currículo muy superior al de su grupo. El departamento de orientación, con el visto bueno de la familia y la autorización de la consejería de educación, propone su flexibilización a 3.º de Primaria, incorporándola directamente al curso superior en todas las áreas.
La normativa general permite adelantar hasta un máximo de dos cursos a lo largo de toda la educación obligatoria, aunque las condiciones concretas las regula cada comunidad autónoma.
Es el caso más habitual, pero la normativa contempla también la posibilidad inversa -ampliar la escolarización- para alumnado con necesidades educativas especiales qué requiera más tiempo para alcanzar los objetivos de una etapa.
Su opinión y consentimiento son parte del proceso, pero la decisión final se basa en el informe psicopedagógico y requiere la autorización formal de la administración educativa, no basta con la petición familiar.