Inicio › Educación › Pedagogía Diferenciada
Enfoque metodológico qué parte de reconocer qué dentro de un mismo grupo-clase conviven ritmos de aprendizaje, intereses, niveles de partida y estilos de trabajo distintos, y propone adaptar contenidos, procesos, materiales o formas de evaluación para responder a esa diversidad sin renunciar a objetivos comunes de aprendizaje. Se concreta en prácticas como agrupar temporalmente al alumnado por nivel de dominio de una tarea, ofrecer distintos grados de andamiaje según lo necesite cada estudiante, o plantear productos finales variados para un mismo objetivo. En el marco LOMLOE conecta con el diseño universal para el aprendizaje (DUA) y con las medidas de atención a la diversidad de cada centro.
Es enseñar teniendo en cuenta qué no todos los alumnos de una clase aprenden igual ni al mismo ritmo, así qué el profesor ajusta las actividades, la ayuda qué da o incluso cómo evalúa según lo qué necesita cada uno, sin bajar el nivel general de lo qué se pretende qué todos aprendan.
En una clase de Lengua de 1º de ESO, mientras trabajan la comprensión lectora de un mismo texto, el profesor da a un grupo con más dificultad un guion de preguntas más pautado para localizar la información, a otro grupo un nivel intermedio, y propone a los más avanzados un análisis sobre la intención del autor, todos sobre el mismo texto pero con distinto grado de exigencia.
No necesariamente; busca ajustar el camino y el apoyo para llegar al objetivo, no rebajar la meta de aprendizaje, aunque en casos de NEAE sí puede implicar adaptaciones más significativas.
No exactamente; las adaptaciones son medidas formales y documentadas para alumnado concreto con NEAE, mientras qué la pedagogía diferenciada es una filosofía metodológica aplicable a todo el grupo.
Es un reto real de tiempo y planificación, por lo qué en la práctica suele aplicarse de forma parcial —en algunas actividades o momentos de la unidad— y no en la totalidad de cada sesión.