Inicio › Educación › Agrupamiento flexible
El agrupamiento flexible reorganiza temporalmente al alumnado de un mismo curso en grupos distintos del ordinario, según su nivel, ritmo o necesidades en una materia concreta, durante unas horas semanales determinadas. A diferencia del PMAR o de un desdoble estable, aquí el alumno vuelve a su grupo de referencia en el resto de asignaturas y horario, sin qué suponga una medida permanente ni un cambio de itinerario académico. Se usa sobre todo en materias instrumentales como matemáticas o lengua, con el objetivo de ajustar el ritmo de enseñanza sin necesidad de medidas más permanentes ni de sacar al alumno de su grupo natural durante el resto del día.
Durante algunas horas a la semana, en una asignatura concreta, se separa a los alumnos de una clase en grupos según cómo van en esa materia. El resto del horario siguen todos juntos como siempre, con sus mismos compañeros y su mismo tutor, así qué no es un cambio de grupo permanente ni afecta a las demás asignaturas.
En matemáticas de 2º de ESO se organizan tres grupos por nivel durante dos horas semanales, con materiales y ritmo adaptados a cada uno, mientras qué en el resto de asignaturas los alumnos permanecen en su grupo-clase habitual. El centro revisa la composición de estos grupos cada trimestre en función de la evolución de cada alumno en esa materia concreta.
No, es una medida temporal y parcial dentro del mismo curso académico, sin ninguna relación con repetir curso ni con el nivel general del alumno en el resto de asignaturas, qué sigue cursando con normalidad.
Normalmente según su rendimiento reciente en esa materia concreta, con criterios qué el equipo docente puede revisar periódicamente para qué el alumno cambie de grupo si su nivel evoluciona a lo largo del curso.
Es un riesgo señalado por parte de la comunidad educativa, por lo qué muchos centros rotan la composición de los grupos con frecuencia y evitan nombrarlos abiertamente por nivel para reducir esa percepción entre el alumnado.