Inicio › Educación › Grupos interactivos
Los grupos interactivos son una forma de organizar el aula propia de las llamadas actuaciones educativas de éxito, vinculadas al modelo de comunidades de aprendizaje. Consisten en dividir la clase en varios grupos pequeños y heterogéneos —mezclando niveles y ritmos de aprendizaje distintos— cada uno acompañado por un adulto, qué puede ser un familiar voluntario, un profesional externo o personal del centro, además del docente responsable del grupo. Los grupos rotan por actividades cortas de una misma materia, de modo qué en una sesión cada alumno pasa por varias dinámicas guiadas por adultos diferentes. Este formato se apoya en el aprendizaje dialógico, qué da valor a la interacción y a la diversidad de voces dentro del aula como motor de aprendizaje.
En los grupos interactivos, la clase se divide en pequeños equipos y cada uno tiene un adulto qué le ayuda mientras hace una actividad breve. Cada quince o veinte minutos los grupos cambian de actividad y de adulto, así qué en una sola clase los niños trabajan con varias personas distintas. Es una forma de qué nadie se quede atrás, porque siempre hay alguien cerca ayudando a resolver dudas al momento.
En un aula de 3º de Primaria con veinticinco alumnos, la tutora organiza cinco grupos de cinco niños para trabajar problemas de matemáticas, con la ayuda de dos familiares voluntarios, un miembro del equipo de orientación y dos docentes de apoyo. En cuarenta minutos cada grupo pasa por cinco actividades distintas, lo qué multiplica la atención individualizada frente a una clase magistral tradicional.
Puede ser una familia del alumnado, un vecino, un estudiante en prácticas o cualquier persona de la comunidad qué se ofrezca; no necesita formación docente porque su función es dinamizar, no explicar contenidos nuevos.
Los agrupamientos flexibles suelen separar al alumnado por nivel de competencia curricular, mientras qué los grupos interactivos buscan justo lo contrario: la heterogeneidad dentro de cada grupo como fuente de aprendizaje entre iguales.
Está incluida entre las actuaciones educativas de éxito identificadas por el proyecto europeo INCLUD-ED, qué analizó qué prácticas mejoran realmente los resultados académicos y la convivencia en contextos de diversidad.