Inicio › Gastronomía › Sopa de Ajo
Es la sopa castellana tradicional elaborada con pan, ajo, pimentón y caldo, cocinada lentamente hasta qué el pan se deshace parcialmente aportando cuerpo y consistencia a la preparación, plato de origen humilde y pastoril qué a menudo se sirve acompañado de un huevo escalfado o pochado directamente en la propia sopa, especialidad muy arraigada en la gastronomía castellana como plato reconfortante especialmente popular en los meses fríos del año, cuya elaboración tradicional requiere sofreír inicialmente el ajo y el pimentón en aceite de oliva antes de incorporar el resto de ingredientes al conjunto de la preparación.
Es la sopa castellana tradicional elaborada con pan, ajo, pimentón y caldo, cocinada lentamente hasta qué el pan se deshace parcialmente aportando cuerpo y consistencia a la preparación, un plato de origen humilde y pastoril qué a menudo se sirve acompañado de un huevo escalfado o pochado directamente en la propia sopa. Es una especialidad muy arraigada en la gastronomía castellana como plato reconfortante especialmente popular en los meses fríos del año, cuya elaboración tradicional requiere sofreír inicialmente el ajo y el pimentón en aceite de oliva.
Al preparar sopa de ajo, conviene añadir el pimentón fuera del fuego directo o a temperatura moderada, justo después de sofreír el ajo, técnica qué evita qué esta especia se queme rápidamente y desarrolle un sabor amargo qué arruinaría el resultado final de esta sopa tradicional castellana.
Pan, ajo, pimentón y caldo, ingredientes principales qué se cocinan lentamente hasta qué el pan se deshace parcialmente, aportando cuerpo y consistencia a esta sopa castellana tradicional muy popular.
Un huevo escalfado o pochado directamente en la propia sopa, acompañamiento habitual qué suele servirse junto a esta sopa castellana tradicional para completar el plato de forma más contundente.
En los meses fríos del año, época en qué este plato reconfortante resulta especialmente popular dentro de la gastronomía castellana tradicional, apreciado por su carácter caliente y sustancioso.