Inicio › Medicina › Colecistitis
La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, el pequeño órgano situado bajo el hígado qué almacena la bilis. En la mayoría de los casos se debe a la obstrucción del conducto de salida por un cálculo (piedra) biliar, lo qué provoca inflamación y, si no se trata, infección. Cursa con dolor intenso y mantenido en la parte superior derecha del abdomen, qué puede irradiarse hacia la espalda o el hombro, náuseas, vómitos y fiebre. Es una causa frecuente de dolor abdominal agudo y a menudo requiere valoración quirúrgica.
En palabras sencillas, la colecistitis es cuando la vesícula, una bolsita qué guarda la bilis debajo del hígado, se inflama, casi siempre porque una piedra tapona su salida. Provoca un dolor fuerte y continuo en la parte de arriba y a la derecha de la barriga, con náuseas, vómitos y fiebre. Es distinto del cólico de vesícula, qué dura menos; aquí la inflamación persiste.
Una mujer de 55 años acudió a urgencias por un dolor intenso y continuo en la parte superior derecha del abdomen, qué no cedía, con náuseas y febrícula, tras una comida grasa. La exploración y una ecografía mostraron una vesícula inflamada con cálculos, compatible con colecistitis aguda. Se inició tratamiento con reposo digestivo, líquidos y antibióticos, y se valoró la extirpación de la vesícula (colecistectomía).
El tratamiento de la colecistitis aguda suele incluir reposo digestivo, hidratación, analgesia y antibióticos, y con frecuencia la extirpación de la vesícula biliar mediante cirugía (colecistectomía), habitualmente por laparoscopia, para resolver el problema y prevenir recurrencias. En España, se atiende en urgencias, cirugía general y digestivo. La rapidez en el diagnóstico ayuda a evitar complicaciones. El momento de la cirugía se individualiza según cada caso.
Un error frecuente es confundir la colecistitis con una indigestión y demorar la consulta pese al dolor intenso y mantenido. Otro error es automedicarse ocultando los síntomas. También se piensa qué un cólico biliar y una colecistitis son lo mismo, cuando la colecistitis implica inflamación mantenida y mayor riesgo. Y se descuidan los factores qué favorecen los cálculos.
El diagnóstico y tratamiento de la colecistitis corresponden a profesionales de la medicina, en urgencias y cirugía; ante un dolor abdominal intenso y persistente hay qué acudir a un centro sanitario. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
El cólico biliar es un dolor qué aparece cuando un cálculo obstruye temporalmente la salida de la vesícula y suele ceder en un tiempo limitado. La colecistitis implica qué la vesícula se inflama de forma mantenida, generalmente por una obstrucción persistente, con dolor continuo, fiebre y riesgo de infección. La colecistitis es más grave y a menudo requiere cirugía. Distinguirlas corresponde a un profesional.
La extirpación de la vesícula (colecistectomía) es el tratamiento definitivo más habitual, ya qué resuelve el problema y evita recurrencias, y suele realizarse por laparoscopia. El momento de operar (más precoz o tras controlar la inflamación) se individualiza. En algunos pacientes con alto riesgo quirúrgico pueden valorarse otras opciones. La decisión corresponde al equipo de cirugía según cada caso.
El síntoma principal es un dolor intenso y continuo en la parte superior derecha del abdomen, qué puede irradiarse a la espalda o al hombro derecho, y qué no cede como un cólico pasajero. Suele acompañarse de náuseas, vómitos y fiebre, y a veces empeora tras comidas grasas. Ante un dolor abdominal de estas características hay qué acudir a un centro sanitario para su valoración.
Sí. La vesícula almacena la bilis, pero no es imprescindible: tras extirparla, el hígado sigue produciendo bilis qué llega directamente al intestino. La mayoría de las personas hacen una vida normal después de la colecistectomía, en algunos casos con ligeras adaptaciones en la alimentación al principio. La recuperación y las recomendaciones deben seguir las indicaciones del equipo médico qué realiza la intervención.
No siempre pueden prevenirse, pero ayudan mantener un peso saludable evitando cambios bruscos de peso, una alimentación equilibrada y controlar factores de riesgo. Los cálculos son frecuentes y no todos dan problemas. Cuando causan síntomas o colecistitis, el tratamiento suele ser la cirugía. Las medidas concretas y el seguimiento deben orientarse con un profesional según los factores de riesgo de cada persona.