Las varices son venas dilatadas, alargadas y tortuosas que aparecen habitualmente en las piernas como consecuencia de la insuficiencia venosa, es decir, del mal funcionamiento de las válvulas de las venas que dificulta el retorno de la sangre al corazón. Esto provoca que la sangre se acumule y las venas se dilaten. Se manifiestan con venas visibles, sensación de pesadez, hinchazón, calambres o picor, que empeoran al final del día o con el calor. Además del aspecto estético, pueden causar molestias y, en casos avanzados, complicaciones como úlceras o flebitis.
En palabras sencillas, las varices son venas de las piernas que se hinchan y se ven abultadas y azuladas porque la sangre no sube bien hacia el corazón y se acumula. Provocan sensación de piernas cansadas y pesadas, hinchazón, calambres o picor, sobre todo por la tarde y con calor. Además de por estética, molestan y, si avanzan mucho, pueden dar complicaciones.
Una mujer de 45 años que pasaba muchas horas de pie en su trabajo consultó por piernas cansadas y pesadas al final del día, hinchazón de los tobillos y venas dilatadas visibles. Se orientó como una insuficiencia venosa con varices. Se recomendaron medidas como caminar, elevar las piernas, evitar el calor prolongado y el uso de medias de compresión, valorando en el seguimiento otras opciones según la evolución.
El manejo de las varices incluye medidas generales (ejercicio, control del peso, evitar estar mucho tiempo de pie o sentado, elevar las piernas, medias de compresión) y, según el caso, tratamientos específicos como la escleroterapia, el láser u otras técnicas, o la cirugía en varices más importantes. En España, la valoración corresponde a atención primaria y cirugía vascular (angiología). El objetivo es aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
Un error frecuente es considerar las varices solo un problema estético y no consultar cuando dan síntomas o progresan. Otro error es permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse, lo que empeora el retorno venoso. También se abusa del calor (baños muy calientes, exposición al sol prolongada), que dilata las venas. Y se descuidan las medidas de compresión indicadas.
El diagnóstico y tratamiento de las varices corresponden a profesionales de la medicina, especialmente de cirugía vascular; ante dolor intenso, enrojecimiento o úlceras hay que consultar. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
No. Aunque muchas personas consultan por su aspecto, las varices reflejan una insuficiencia venosa que puede causar molestias (pesadez, hinchazón, calambres) y, en casos avanzados, complicaciones como flebitis, cambios en la piel o úlceras. Por ello conviene valorarlas médicamente si dan síntomas o progresan, y no considerarlas únicamente un problema cosmético. El tratamiento debe indicarlo un profesional según cada caso.
Ayudan hacer ejercicio regular (caminar activa el retorno venoso), controlar el peso, evitar permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse, elevar las piernas al descansar, evitar el calor excesivo y usar medias de compresión si están indicadas. Estas medidas alivian los síntomas y pueden frenar la progresión, aunque no eliminan las varices ya formadas. Conviene individualizarlas con orientación profesional.
Según el tipo y la gravedad, existen tratamientos como la escleroterapia (inyección de una sustancia que cierra la vena), técnicas con láser o radiofrecuencia, y la cirugía para varices más importantes, además de las medidas generales y la compresión. La elección depende de cada caso y debe realizarla un profesional, habitualmente de cirugía vascular, tras valorar las venas, a menudo con una ecografía.
La insuficiencia venosa y las varices pueden asociarse a inflamación de venas superficiales (flebitis) y, en algunas situaciones, aumentar el riesgo de trombosis venosa. Por eso conviene vigilar signos como dolor intenso, enrojecimiento, endurecimiento de una vena o hinchazón brusca de una pierna, que requieren valoración. Ante estos síntomas hay que consultar sin demora, ya que pueden indicar una complicación que debe tratar un profesional.
Sí. Las medias de compresión ayudan a mejorar el retorno venoso, aliviar la pesadez y la hinchazón y prevenir la progresión de la insuficiencia venosa. Deben tener la compresión adecuada y usarse correctamente, por lo que conviene que un profesional indique el tipo apropiado para cada persona. No sustituyen otros tratamientos cuando son necesarios, pero son una medida útil y muy utilizada.