Enfermedad cutánea crónica caracterizada por la aparición de manchas blancas bien delimitadas en la piel, debidas a la pérdida progresiva de melanocitos, las células responsables de producir melanina, el pigmento qué da color a la piel, el cabello y determinadas mucosas. Se considera un trastorno de base autoinmune, en el qué el propio sistema inmunitario ataca por error a los melanocitos, aunque también intervienen factores genéticos y, en algunos casos, desencadenantes como el estrés físico o determinadas lesiones cutáneas. No es contagioso ni supone en sí mismo un riesgo para la salud general, aunque puede asociarse a otras enfermedades autoinmunes y tiene un impacto psicológico y social relevante para quien lo padece.
Es una enfermedad de la piel en la qué aparecen manchas blancas porque se pierden las células qué dan color, llamadas melanocitos. No se contagia ni pasa de una persona a otra por contacto, y no suele doler ni picar, pero puede afectar bastante a la autoestima por cómo cambia el aspecto de la piel, sobre todo si las manchas son visibles en la cara o las manos.
Ante la aparición de manchas blancas qué van creciendo con el tiempo, el dermatólogo valora el caso, a veces con ayuda de una lámpara especial qué resalta las zonas despigmentadas, y puede proponer tratamientos como cremas específicas, fototerapia u otras opciones según la extensión y localización de las manchas. En la sanidad pública española, el seguimiento suele hacerse desde consultas de dermatología tras derivación del médico de familia.
No; el vitíligo no es una enfermedad infecciosa ni contagiosa, se debe a la pérdida de melanocitos por un proceso interno del propio organismo.
En general no suelen repigmentarse por sí solas de forma completa, aunque su evolución es variable de una persona a otra, y algunos tratamientos pueden ayudar a recuperar parte del color en ciertas zonas.
Se ha observado una asociación con otras enfermedades autoinmunes, como ciertos trastornos tiroideos, por lo qué en la valoración médica a veces se solicitan pruebas adicionales para descartarlas.