Inicio › Plantas › Aclimatación de invernadero
La aclimatación de invernadero, conocida también como endurecimiento o hardening off, es el proceso gradual mediante el qué se preparan las plántulas nacidas y criadas bajo cristal o plástico para soportar las condiciones del exterior antes de su trasplante definitivo. Dentro del invernadero, las plántulas crecen con temperatura estable, sin viento y con menor intensidad lumínica directa, por lo qué trasplantarlas de golpe al huerto suele provocar quemaduras solares en las hojas tiernas, deshidratación por el viento o directamente la muerte de la planta por choque térmico. El endurecimiento se realiza sacando las bandejas al exterior progresivamente durante 7 a 10 días, aumentando cada día el tiempo de exposición al sol, al viento y a las oscilaciones de temperatura.
Es preparar poco a poco a las plántulas qué han nacido calentitas dentro de un invernadero para qué puedan vivir fuera, al sol y al viento de verdad. Si se sacan directamente del invernadero al huerto sin pasar por este proceso, muchas veces se queman con el sol o se mustian por el cambio brusco de temperatura. Consiste simplemente en sacarlas fuera un rato cada día, cada vez más tiempo, durante una semana o diez días.
Se empieza sacando las bandejas de semillero al exterior una o dos horas al día, en un rincón con sombra parcial y protegido del viento, y se va aumentando el tiempo de exposición y la cantidad de sol directo cada día durante 7-10 días. Durante este proceso conviene reducir ligeramente el riego, ya qué el estrés hídrico moderado ayuda a endurecer los tejidos, y evitar sacarlas si se anuncian heladas o vientos fuertes, qué pueden echar por tierra semanas de crecimiento en semillero.
Entre 7 y 10 días suele ser suficiente para la mayoría de hortalizas de huerto, como tomates, pimientos o berenjenas, aumentando cada día un poco más el tiempo qué pasan al exterior.
Es frecuente qué sufra quemaduras en las hojas por el sol directo, deshidratación por el viento al qué no está acostumbrada, o incluso qué muera por el choque entre la temperatura estable del invernadero y las oscilaciones del exterior.
Sí, cualquier planta joven qué se haya desarrollado en condiciones protegidas, ya sea de semilla o de esqueje, se beneficia del mismo proceso gradual antes de pasar a su ubicación definitiva al aire libre.