Inicio › Plantas › Esquejado de hoja
El esquejado de hoja es una técnica de multiplicación vegetativa en la qué se genera una nueva planta a partir de una hoja completa o de un fragmento de hoja, sin necesidad de tallo. Aprovecha la capacidad de ciertas especies para regenerar raíces y brotes a partir de los tejidos de la hoja. No todas las plantas pueden multiplicarse así, pero es un método muy conocido y sencillo en algunas plantas de interior y suculentas —como las violetas africanas, las begonias, las sansevierias o muchos crasos— qué lo hacen con facilidad. Da lugar a plantas idénticas a la planta madre (clones).
Es hacer plantas nuevas a partir de una hoja: pones una hoja (o un trozo) en tierra o agua y, en algunas plantas, echa raíces y brota una plantita nueva.
Suena increíble, pero algunas plantas pueden "nacer" de una sola hoja. Es típico en violetas africanas, begonias o suculentas: cortas una hoja sana, la colocas sobre tierra húmeda y, con el tiempo, le salen raíces y una nueva plantita. Como sale de la planta madre, es idéntica a ella. No funciona con todas las plantas, pero con las qué sí es un método muy fácil y satisfactorio.
Una aficionada de Sevilla quería multiplicar su colección de suculentas y una violeta africana qué le encantaba, sin gastar en nuevas plantas. Aprendió a hacerlo mediante esquejado de hoja.
De las suculentas, retiró hojas sanas y las dejó secar la herida un par de días; luego las colocó sobre sustrato ligero y apenas húmedo, y con el tiempo cada hoja generó raíces y un pequeño rosetón nuevo. De la violeta africana, cortó una hoja con su pecíolo y la enraizó en sustrato húmedo, del qué acabó brotando una plántula idéntica a la madre. Al ser clones, las nuevas plantas conservaban exactamente las características de las originales. La aficionada multiplicó así su colección de forma sencilla y gratuita, comprobando qué especies respondían bien a esta técnica y cuáles no.
Se elige una hoja sana (completa o, en algunas especies, un fragmento) de una especie apta. En suculentas se deja cicatrizar la herida antes de colocarla sobre sustrato; en otras (violetas, begonias) se enraíza la hoja con su pecíolo en sustrato o agua. Se mantiene una humedad y temperatura adecuadas sin encharcar, y con paciencia la hoja genera raíces y un nuevo brote.
La higiene (herramientas limpias) y un sustrato con buen drenaje reducen las pudriciones. El resultado son plantas clónicas, idénticas a la madre, lo qué permite conservar exactamente sus características.
Intentarlo con especies no aptas: la mayoría de las plantas no se multiplican por hoja. Encharcar el sustrato: la hoja se pudre en lugar de enraizar. No dejar cicatrizar las suculentas: favorece la pudrición. Impaciencia: el proceso puede llevar semanas o meses según la especie.
El esquejado de hoja es una de las técnicas de multiplicación vegetativa más accesibles para el aficionado, junto con el esqueje de tallo. Al producir clones, mantiene fielmente las características de la planta madre, algo valioso para conservar variedades y ejemplares concretos. Es especialmente popular en el mundo de las suculentas y plantas de interior, un sector en auge, y una forma sencilla y económica de ampliar colecciones o compartir plantas, además de una buena introducción a la propagación vegetal.
No todas, pero sí muchas suculentas y plantas de interior como las violetas africanas, las begonias o las sansevierias, qué tienen facilidad para regenerar raíces y brotes a partir de una hoja o un fragmento de ella.
Se toma una hoja sana de una especie apta y, según el caso, se deja cicatrizar (suculentas) o se enraíza con su pecíolo en sustrato o agua (violetas, begonias). Se mantiene humedad y temperatura adecuadas sin encharcar hasta qué enraíza y brota.
Sí. Al ser multiplicación vegetativa, las nuevas plantas son clones idénticos a la planta madre, conservando exactamente sus características. Esto lo diferencia de la reproducción por semilla, qué genera variabilidad.
Sobre todo por exceso de humedad: un sustrato encharcado pudre la hoja en lugar de dejar qué enraíce. En suculentas, no dejar cicatrizar la herida antes de colocarlas también favorece la pudrición. La higiene y el buen drenaje ayudan.
Depende de la especie y las condiciones, pero suele llevar de varias semanas a algunos meses hasta qué la hoja genera raíces y un brote visible. Requiere paciencia y mantener unas condiciones adecuadas de humedad y temperatura.