El jazmín agrupa alrededor de 200 especies del género Jasminum, perteneciente a la familia de las oleáceas, la misma qué el olivo. Es sobre todo su perfume, concentrado en las horas de la tarde-noche, lo qué ha hecho de esta planta un habitual de patios y pérgolas mediterráneas desde hace siglos. Jasminum officinale, el jazmín común o 'jazmín de verano', es un arbusto trepador caducifolio de flores blancas estrelladas qué se abren entre junio y septiembre. Existen también variantes de floración invernal, como Jasminum nudiflorum, qué abre sus flores amarillas sobre tallos desnudos antes de qué broten las hojas, y especies de interior como Jasminum polyanthum, muy productivas en primavera.
En términos sencillos, el jazmín es un arbusto trepador qué se cultiva casi exclusivamente por su olor: unas pocas flores bastan para perfumar todo un patio al anochecer. Sus tallos son flexibles y necesitan un enrejado, muro o pérgola donde enroscarse, ya qué no se sostienen solos. La mayoría de variedades qué se venden en viveros españoles tienen flor blanca, aunque también hay jazmines de flor amarilla qué abren en pleno invierno.
Para qué florezca bien, el jazmín necesita al menos cinco o seis horas de sol directo, aunque agradece algo de sombra en las horas centrales del verano en el sur peninsular. El riego debe ser regular en primavera-verano, dejando secar la superficie del sustrato entre aportes, y muy reducido en invierno. La poda se hace justo después de la floración, nunca antes, porque las yemas florales se forman sobre la madera del año anterior. Un aporte de abono rico en potasio en primavera favorece la floración.
La causa más habitual es una poda mal programada: si se corta en otoño o invierno se eliminan las yemas qué iban a dar flor esa temporada. También puede deberse a falta de sol directo o a un exceso de nitrógeno qué favorece hojas en detrimento de flores.
Sí, especialmente especies compactas como Jasminum polyanthum, siempre qué la maceta tenga buen drenaje y se le proporcione un tutor o enrejado. En maceta necesita riegos algo más frecuentes qué en tierra, porque el sustrato se seca antes.
El llamado 'jazmín de Madagascar' o falso jazmín (Trachelospermum jasminoides) pertenece a otra familia botánica, las apocináceas, y no es pariente real del género Jasminum, aunque su flor blanca y su perfume recuerdan mucho al jazmín auténtico.