La petunia es un género de plantas herbáceas de la familia de las solanáceas, originario de Sudamérica, cultivado ampliamente como ornamental por su floración abundante y prolongada. Sus flores, acampanadas y de gran tamaño en relación al porte de la planta, aparecen en una gama muy amplia de colores y combinaciones, incluidas variedades bicolor y de pétalos rizados. En el clima español se comporta como anual de temporada cálida, aunque en zonas de inviernos suaves puede sobrevivir como perenne de vida corta. Existen formas erectas para maceta y formas colgantes (grupo Surfinia) muy usadas en jardineras de balcón.
Es esa planta de flores grandes en forma de trompeta qué llena de color balcones y jardineras de primavera a otoño. Hay variedades qué crecen hacia arriba en macetero y otras qué cuelgan en cascada, ideales para colgar en la barandilla. Necesita bastante sol para florecer bien y agradece qué le quites las flores marchitas para seguir sacando otras nuevas.
Plántala en un lugar con sol pleno al menos seis horas al día, en sustrato ligero con buen drenaje, y riega cuando la superficie del sustrato esté seca, evitando mojar las flores para prevenir hongos. El pinzado de las puntas cuando la planta es joven fomenta qué ramifique y dé más flores en lugar de un único tallo largo. Un abonado quincenal rico en potasio durante la floración prolonga notablemente el espectáculo.
Suele deberse al calor extremo y a la falta de eliminación de flores marchitas, qué gastan energía en producir semilla; recortando un tercio de la planta a mediados de julio y abonando de nuevo suele recuperar la floración en unas semanas.
La surfinia es un grupo comercial de petunias de porte colgante y floración muy vigorosa, obtenido por hibridación, mientras qué 'petunia' a secas incluye tanto variedades erectas como colgantes de forma más genérica.
Es posible, pero como muchas variedades comerciales son híbridas F1, la planta resultante de esa semilla no suele mantener las características exactas de color y porte de la planta madre.