Inicio › Psicología › Agresividad Pasiva
La agresividad pasiva es un patrón de comportamiento que expresa hostilidad de forma indirecta mediante actos aparentemente pasivos pero intencionales y dañinos. Se caracteriza por la incapacidad o negativa de expresar directamente la ira o desacuerdo, canalizándola a través de negligencia, sarcasmo, demoras intencionales u otros mecanismos de sabotaje sutil.
En palabras sencillas, agresividad pasiva es una forma indirecta de mostrar enfado o resentimiento sin atacar directamente. Por ejemplo, alguien molesto puede llegar tarde propositadamente, "olvidar" hacer algo importante, o usar comentarios sarcásticos para herir sin ser confrontacional.
Para identificar agresividad pasiva es necesario observar patrones de comportamiento consistentes como incumplimientos "accidentales", dilaciones injustificadas, ironía hiriente o retirada emocional. La intervención requiere comunicación asertiva directa, establecimiento de límites claros y, en casos necesarios, ayuda profesional de un terapeuta.
Agresividad Pasiva es un comportamiento que expresa hostilidad de forma indirecta mediante negligencia, sarcasmo, demoras intencionales u otros actos aparentemente pasivos pero deliberadamente dañinos.
Ejemplos incluyen llegar tarde intencionadamente, "olvidar" tareas importantes, usar sarcasmo hiriente, retener información, ignorar a la persona o sabotear proyectos sutilmente.
La agresividad activa es directa, confrontacional y explícita. La pasiva es indirecta, disimulada y pretende no ser agresiva mientras causa daño de forma soslapada.