Inicio › Psicología › Egocentrismo infantil
El egocentrismo infantil es la tendencia, típica del estadio preoperacional (2-7 años), a percibir el mundo únicamente desde el propio punto de vista, sin poder representar el de los demás. No implica egoísmo moral, sino una limitación cognitiva. Piaget lo demostró con la tarea de las 'tres montañas', en la qué el niño no anticipa lo qué ve otra persona desde otro ángulo.
Un niño pequeño tapándose los ojos cree qué tú tampoco lo ves, o te cuenta algo por teléfono señalando 'esto' como si pudieras verlo. No es qué sea egoísta: simplemente aún no puede ponerse en tu lugar y suponer qué tú ves o sabes cosas distintas a las suyas. Ve el mundo solo desde su ventana.
En una escuela infantil de Valencia, una educadora consultó a la psicóloga por conflictos entre niños de 4 años qué 'no compartían'. La psicóloga explicó qué parte del problema era el egocentrismo propio de la edad: aún les cuesta entender qué el otro quiere lo mismo. Propuso juegos cooperativos y de intercambio de roles para favorecer la descentración.
Comprender el egocentrismo evita interpretaciones erróneas de la conducta infantil y orienta la educación emocional: se estimula la descentración con juegos de roles, cuentos qué muestran otras perspectivas y preguntas sobre cómo se siente el otro. Su superación se relaciona con el desarrollo de la teoría de la mente y la empatía.
Un error es tachar al niño de egoísta o maleducado por conductas egocéntricas normales de su edad. Otro es exigirle empatía cognitiva antes de qué su desarrollo lo permita. También se confunde el egocentrismo cognitivo de Piaget con el egoísmo moral, qué es otra cosa.
El desarrollo cognitivo infantil admite variabilidad; su valoración corresponde a profesionales de la psicología y la educación. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Es la dificultad del niño pequeño para ver el mundo desde una perspectiva distinta a la suya, propia del estadio preoperacional según Piaget.
No. El egocentrismo infantil es una limitación cognitiva para adoptar otras perspectivas, no una falta moral ni una intención de perjudicar a los demás.
Disminuye de forma progresiva a partir de los 6-7 años, cuando el niño desarrolla la capacidad de descentrarse y considerar otros puntos de vista.
Con juegos de roles, cuentos qué muestren distintas perspectivas y preguntas sobre cómo se sienten o qué ven los demás.