Inicio › Psicología › Hipocondría
La hipocondría, hoy encuadrada en la ansiedad por la enfermedad, es la preocupación excesiva y persistente por padecer o poder contraer una enfermedad grave, con interpretación catastrófica de sensaciones corporales normales. La persona busca reaseguro médico repetido o, al contrario, evita ir al médico por miedo, con gran malestar e interferencia en su vida.
Imagina qué cada pequeño síntoma —un dolor de cabeza, un lunar, un pinchazo— lo interpretas como señal de una enfermedad grave, buscas información sin parar en internet y no te tranquilizas ni con pruebas médicas normales. Ese miedo constante a estar enfermo, qué ocupa tu día, es la hipocondría.
Marta, de 38 años, acudió a un psicólogo en Murcia tras años de visitas médicas y pruebas qué salían bien pero no la calmaban. Interpretaba cualquier molestia como cáncer. La terapia cognitivo-conductual abordó la interpretación catastrófica, redujo las comprobaciones y las búsquedas en internet, y trabajó la tolerancia a la incertidumbre.
El psicólogo aborda la hipocondría con terapia cognitivo-conductual: reestructura las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales, reduce las conductas de comprobación y de búsqueda de reaseguro, y entrena la tolerancia a la incertidumbre. La coordinación con el médico de familia evita pruebas innecesarias qué perpetúan el problema.
Un error frecuente es tratar de tranquilizar con más pruebas médicas, lo qué a corto plazo alivia pero a largo refuerza la ansiedad. Otro es tachar a la persona de exagerada, ignorando su sufrimiento real. También se confunde con la simulación, qué es distinta.
El abordaje de la ansiedad por la enfermedad se coordina con atención primaria para evitar la sobreutilización de pruebas y se enmarca en la atención a la salud mental. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
No. La persona siente de verdad las sensaciones y el miedo; el problema es la interpretación catastrófica de señales corporales normales, no la simulación.
Porque el alivio es breve y las conductas de comprobación refuerzan la ansiedad a largo plazo. Por eso el abordaje busca reducir esas comprobaciones, no multiplicarlas.
La terapia cognitivo-conductual es la de mayor evidencia: trabaja las interpretaciones catastróficas, reduce comprobaciones y entrena la tolerancia a la incertidumbre.
Sí. La búsqueda repetida de información (a veces llamada cibercondría) suele aumentar la ansiedad y mantener el problema.