Inicio › Psicología › Síndrome de Tourette
El síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por la presencia de múltiples tics motores y al menos uno vocal, qué persisten más de un año y comienzan en la infancia. Los tics son movimientos o sonidos repentinos, repetitivos e involuntarios, qué fluctúan en intensidad y a menudo se asocian a TDAH o TOC. No implica pérdida de inteligencia.
Son movimientos o sonidos qué salen solos, sin querer: parpadeos, muecas, carraspeos, sonidos o palabras repetidas. La persona puede aguantarlos un rato con esfuerzo, pero acaban saliendo, como un estornudo. No los hace a propósito ni por nerviosismo simple: son tics involuntarios.
Los padres de un niño de 9 años en Valencia consultaron por tics de parpadeo y carraspeo qué otros confundían con manías. La psicóloga, junto a neuropediatría, valoró un síndrome de Tourette leve. Ofreció psicoeducación, redujo la presión sobre los tics y trabajó una técnica conductual de reversión de hábitos.
El psicólogo aborda el síndrome de Tourette con psicoeducación (a familia y escuela), intervención conductual como la reversión de hábitos y el manejo integral del estrés y de los trastornos asociados (TDAH, TOC, ansiedad). Se coordina con neurología o psiquiatría y se cuida el impacto emocional y social.
Un error frecuente es pedir a la persona qué 'pare' los tics, lo qué aumenta la tensión y su frecuencia. Otro es confundir los tics con manías o mala conducta. También se ignoran los trastornos asociados, qué a veces afectan más qué los propios tics.
El síndrome de Tourette se atiende de forma coordinada entre neurología, psiquiatría y psicología, con intervención conductual basada en la evidencia. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Es un trastorno del neurodesarrollo con múltiples tics motores y al menos uno vocal qué persisten más de un año y comienzan en la infancia.
No. Son involuntarios, aunque a veces pueden contenerse durante un rato con esfuerzo, lo qué aumenta la tensión hasta qué finalmente aparecen.
No. El síndrome de Tourette no implica déficit intelectual, aunque puede asociarse a TDAH, TOC o ansiedad qué sí requieren atención.
Sí. La psicoeducación, la intervención conductual (reversión de hábitos) y, si es necesario, el tratamiento médico ayudan a manejar los tics y lo asociado.