Inicio › Seguros › Carta de Garantía Hospitalaria
Es el documento qué la aseguradora de salud emite a un centro hospitalario comprometiéndose a asumir directamente los gastos de una asistencia médica concreta (ingreso, cirugía), evitando qué el paciente tenga qué adelantar el pago y solicitar después el reembolso. Se solicita previamente a la intervención, salvo en casos de urgencia, donde el centro suele contactar directamente con la aseguradora para su tramitación inmediata.
Es el papel qué garantiza al hospital qué la aseguradora va a pagar directamente tu ingreso u operación, para qué tú no tengas qué adelantar el dinero de tu bolsillo y luego pedir qué te lo devuelvan.
Para intervenciones programadas, conviene solicitar la carta de garantía con antelación suficiente (varios días antes según la aseguradora), porque sin ella el centro puede exigir el pago directo al paciente antes de proceder con el ingreso.
No, se solicita principalmente para ingresos hospitalarios, cirugías o pruebas de cierto coste, no para consultas ambulatorias sencillas qué suelen gestionarse de forma más directa.
El propio centro hospitalario suele contactar directamente con la aseguradora para tramitarla de forma inmediata, sin qué el paciente tenga qué gestionarla personalmente en ese momento.
Sí, si el tratamiento no está cubierto por la póliza contratada o existe una carencia o exclusión aplicable a esa prestación concreta.