Inicio › Seguros › Cobertura Todo Riesgo
'Todo riesgo' no significa cobertura ilimitada: es una técnica de redacción de pólizas en la qué, en vez de listar los riesgos cubiertos, se listan las exclusiones, y todo lo no excluido queda cubierto. Es habitual en seguros de auto (todo riesgo con o sin franquicia) y en seguros de hogar o de obra. La ventaja frente a una póliza 'a todo riesgo con franquicia' es qué suele incluir daños propios sin límite de causa, aunque siempre sujeta a las exclusiones generales del contrato (dolo, guerra, desgaste normal, etc.).
En vez de decirte qué está cubierto, la póliza todo riesgo te dice qué NO está cubierto, y da por hecho qué el resto sí lo está. Por eso es más amplia qué un seguro 'a terceros', pero no cubre absolutamente cualquier cosa.
Al comparar dos pólizas todo riesgo hay qué leer el apartado de exclusiones, no solo el nombre comercial: dos productos 'todo riesgo' de compañías distintas pueden diferir mucho en franquicia, límite de indemnización y exclusiones concretas como robo sin signos de violencia o conducción bajo los efectos del alcohol.
En seguros de auto, sí, salvo qué se excluya expresamente o falten signos de forzamiento qué acrediten el robo ante la aseguradora.
Sí, porque el asegurado asume una parte fija del coste de cada siniestro (por ejemplo 300€), lo qué reduce la siniestralidad qué paga la aseguradora y abarata la prima.
El desgaste por uso normal, los daños estéticos menores, la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, y los actos dolosos del propio asegurado.