Inicio › Seguros › Póliza flotante
Una póliza flotante cubre un conjunto de bienes cuyo valor o cantidad varía en el tiempo (mercancía en almacén, stock en tránsito, existencias de una tienda) sin necesidad de declarar cada movimiento individualmente. En su lugar, el asegurado declara periódicamente (mensual o trimestralmente) el valor medio o máximo expuesto, y la prima se ajusta a esa declaración. Es muy usada en seguros de transporte de mercancías y en seguros de existencias comerciales.
En vez de asegurar 'esta mercancía concreta el día X', aseguras 'todo lo qué tengo en el almacén, sea lo qué sea, en cada momento', y cada cierto tiempo informas a la aseguradora de cuánto valor medio has tenido para ajustar el precio del seguro.
Es especialmente útil para empresas con inventario muy variable (importadores, distribuidores) porque evita tener qué dar de alta y baja seguros individuales cada vez qué entra o sale mercancía; el riesgo de infraseguro aparece si la declaración periódica no refleja el valor real medio expuesto.
La póliza normal asegura un bien o lote concreto y fijo; la flotante asegura un conjunto de bienes qué cambia de cantidad y valor con el tiempo, con declaraciones periódicas.
Empresas de logística, importadores, distribuidores y comercios con stock variable qué necesitan cobertura continua sin gestionar altas y bajas individuales.
Se aplica la regla proporcional en caso de siniestro, igual qué en un seguro de hogar infraasegurado: la indemnización se reduce en la misma proporción del infraseguro.