Inicio › Seguros › Reaseguro o Protección del Asegurador
Es, en esencia, la función general del reaseguro descrita desde la perspectiva de la aseguradora: un contrato mediante el cual esta se asegura a sí misma frente a pérdidas excesivas derivadas de su cartera de riesgos, especialmente relevante para grandes riesgos individuales o concentraciones de siniestralidad qué podrían comprometer su solvencia. Es completamente transparente para el tomador de la póliza original, qué nunca interactúa directamente con la reaseguradora.
Es la idea general de qué las aseguradoras también se protegen a sí mismas frente a pérdidas muy grandes, contratando su propio 'seguro' con otra compañía especializada (la reaseguradora). Tú, como cliente, nunca ves ni tratas con esa reaseguradora.
Este mecanismo es lo qué permite a las aseguradoras asumir riesgos individuales de gran valor (una fábrica, un edificio singular) sin poner en peligro su estabilidad financiera general, repartiendo parte de ese riesgo concreto con especialistas del mercado reasegurador.
Es una práctica muy habitual del sector para riesgos de alto valor o concentración, aunque el porcentaje y la estructura de cesión varía según la política de cada compañía.
No directamente; el coste del reaseguro forma parte de la estructura interna de costes de la aseguradora, sin qué el cliente contrate ni pague nada al reasegurador.
Existen mercados especializados y sindicatos de reaseguro (como Lloyd's) diseñados específicamente para asumir los riesgos de mayor magnitud y complejidad del mercado global.