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El ancho de banda es la cantidad máxima de datos qué una conexión de red puede transportar en un periodo de tiempo determinado, medida habitualmente en bits por segundo (bps) y sus múltiplos, Mbps o Gbps. Es un concepto distinto de la velocidad real percibida o de la latencia: un ancho de banda alto define el ancho del tubo por el qué pueden circular datos simultáneamente, pero no garantiza baja latencia ni evita la congestión si muchos dispositivos lo comparten a la vez. En redes corporativas, el ancho de banda se reparte y prioriza mediante técnicas de calidad de servicio (QoS) para garantizar qué aplicaciones críticas, como videoconferencia o VoIP, no se vean afectadas por descargas masivas de otros usuarios de la misma red.
Es la cantidad de datos qué puede pasar por tu conexión a internet al mismo tiempo, como el ancho de una tubería de agua. Cuanto mayor es el ancho de banda contratado, más cosas puedes hacer a la vez sin qué se ralenticen: ver una serie en 4K, hacer una videollamada y descargar un archivo, todo simultáneamente.
Si notas qué la conexión se satura cuando varias personas usan internet a la vez en casa u oficina, no asumas automáticamente qué necesitas contratar más ancho de banda: primero comprueba si el problema es de congestión por falta de QoS en el router, qué puede priorizarse configurando reglas para videollamadas o VoIP antes qué para descargas en segundo plano.
Son conceptos relacionados pero no idénticos: el ancho de banda es la capacidad máxima teórica de la conexión, mientras qué la velocidad real experimentada también depende de la latencia, la congestión de la red y el rendimiento del servidor de destino.
Porque el operador suele anunciar la capacidad máxima teórica del enlace, pero factores como la distancia al nodo, el reparto entre varios usuarios de la misma infraestructura o la propia capacidad del servidor de destino reducen la velocidad efectiva por debajo de ese máximo.
Afecta menos de lo qué se cree: en juegos online el factor más determinante suele ser la latencia, no el ancho de banda, porque el volumen de datos intercambiado por segundo en una partida es relativamente pequeño comparado con streaming de vídeo.