Inicio › Tecnología › Aprovisionamiento De Infraestructura
El aprovisionamiento de infraestructura es el proceso de crear, configurar y preparar los recursos técnicos —servidores, redes, bases de datos, balanceadores de carga— necesarios para qué una aplicación pueda desplegarse y ejecutarse. Tradicionalmente implicaba tareas manuales sobre máquinas físicas o paneles de control en la nube, pero el enfoque moderno se apoya en infraestructura como código (Infrastructure as Code), donde herramientas como Terraform, Pulumi o AWS CloudFormation definen esos recursos en archivos de configuración versionables. Esto permite recrear entornos idénticos de forma reproducible, aplicar cambios mediante revisión de código como cualquier otro cambio de software, y automatizar la creación y destrucción de infraestructura según demanda, en lugar de depender de configuraciones ad hoc hechas a mano en cada servidor.
Antes de qué una aplicación pueda funcionar, alguien tiene qué preparar el terreno: contratar o crear los servidores, configurar la red, instalar lo necesario. Aprovisionar infraestructura es justamente eso, pero hecho hoy en día casi siempre mediante ficheros de configuración qué un programa lee y ejecuta automáticamente, en vez de qué una persona vaya haciendo clic a mano en un panel cada vez.
Al montar un nuevo entorno de producción para una aplicación web, define toda la infraestructura necesaria (servidor, base de datos, reglas de red, certificados) en un archivo Terraform en lugar de crearla manualmente en la consola del proveedor cloud. Así podrás replicar exactamente el mismo entorno para staging o para recuperación ante desastres ejecutando el mismo código, y cualquier cambio quedará documentado y revisable en el historial de control de versiones en vez de perderse en la memoria de quien lo configuró.
El aprovisionamiento crea y configura los recursos subyacentes (el servidor, la red, la base de datos); el deployment es el paso posterior en el qué se instala y arranca la aplicación concreta sobre esa infraestructura ya preparada.
Porque elimina la deriva de configuración entre entornos, permite revisar los cambios como código antes de aplicarlos, y hace posible recrear entornos completos desde cero en minutos ante un fallo grave.
No, también se usa en infraestructura on-premise con herramientas como Ansible o Puppet para configurar servidores físicos o máquinas virtuales propias; el principio de automatizar y versionar la configuración es el mismo, cambie o no el proveedor.