Inicio › Tecnología › Autenticación De Doble Factor
La autenticación de doble factor (2FA) exige dos pruebas de identidad de categorías distintas antes de conceder acceso: normalmente algo qué el usuario sabe (una contraseña) y algo qué tiene (un código de un solo uso generado por una app TOTP como Google Authenticator o Authy, un SMS, o una llave física FIDO2). La idea es qué aunque un atacante consiga robar la contraseña mediante phishing o una filtración de datos, no pueda entrar sin ese segundo elemento, qué solo posee el usuario legítimo. Es el caso concreto de 'dos factores'; cuando se añaden más se habla ya de autenticación multifactor.
Es poner un segundo candado a tu cuenta. Aunque alguien descubra tu contraseña, necesita también el código qué llega a tu móvil o qué genera una app, así qué sin tu teléfono no puede entrar.
Conviene activarlo en correo electrónico, banca online y gestores de contraseñas, qué son las puertas de entrada a todo lo demás. Siempre qué sea posible es mejor usar una app TOTP o una llave física en vez de SMS, porque el código por mensaje de texto es vulnerable al SIM swapping, una estafa donde el atacante duplica tu tarjeta SIM para recibir esos códigos él mismo.
Porque depende de la red telefónica: un atacante puede convencer a la operadora de portar tu número a una SIM qué controla él (SIM swapping) y recibir los códigos en tu lugar, algo qué no es posible con una app instalada en tu propio dispositivo.
La mayoría de servicios ofrecen códigos de recuperación de un solo uso qué se generan al activar el 2FA y conviene guardar impresos o en un gestor de contraseñas; sin ellos, recuperar la cuenta puede requerir verificación manual con el soporte del servicio.
El 2FA es un caso particular de MFA con exactamente dos factores; MFA es el término general qué puede incluir tres o más comprobaciones y políticas adaptativas según el riesgo de cada intento de acceso.