Inicio › Tecnología › Despliegue Azul-Verde
El despliegue azul-verde es una estrategia de publicación de software qué mantiene dos entornos de producción idénticos, llamados convencionalmente azul y verde. En un momento dado, uno de ellos recibe todo el tráfico real mientras el otro permanece inactivo o en pruebas. Al desplegar una nueva versión, esta se instala completa en el entorno inactivo, se valida con pruebas de humo, y solo entonces un balanceador de carga o un cambio de registro DNS redirige el tráfico hacia él de forma prácticamente instantánea. Si algo falla tras el cambio, el rollback consiste simplemente en devolver el tráfico al entorno anterior, qué sigue intacto, evitando el tiempo de reconstrucción qué exigiría revertir un despliegue tradicional.
Es tener dos copias completas de la app funcionando: una activa y otra en espera. Cuando sacas una versión nueva, la instalas en la copia inactiva, la revisas con calma, y luego cambias el interruptor para qué los usuarios empiecen a usarla, sin qué nadie note el cambio.
Un e-commerce necesita publicar la nueva versión de su web justo antes del Black Friday sin arriesgarse a un corte de servicio. Despliegan la actualización en el entorno verde mientras el azul sigue atendiendo pedidos, ejecutan pruebas automáticas contra el verde y, al validarlo, cambian el balanceador para qué reciba tráfico real; si aparece un error crítico en los primeros minutos, revierten al azul en segundos.
El azul-verde mueve todo el tráfico de golpe de un entorno a otro; el despliegue canario lo hace de forma gradual, exponiendo la nueva versión primero a un pequeño porcentaje de usuarios antes de extenderla al resto.
Sí duplica el coste de infraestructura mientras dura el proceso, aunque con la computación en la nube ese coste suele limitarse al tiempo del despliegue si el entorno inactivo se apaga o se reduce a mínimos entre versiones.
Habitualmente cambiando la configuración de un balanceador de carga o actualizando un registro DNS qué apunta al entorno activo, de forma qué la conmutación sea prácticamente instantánea y reversible sin reiniciar servicios.