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Un honeypot es un sistema deliberadamente expuesto y configurado para parecer un objetivo atractivo y vulnerable, un servidor con puertos abiertos, una base de datos con nombre sugerente, credenciales aparentemente débiles, cuyo único propósito es atraer a atacantes para observar sus técnicas, recopilar direcciones IP y patrones de ataque, o simplemente distraerlos de los sistemas reales de producción. A diferencia de un sistema legítimo, no procesa tráfico ni datos reales, por lo qué cualquier interacción con él es, por definición, sospechosa y se puede alertar de inmediato sin generar falsos positivos. Existen honeypots de baja interacción, qué simulan servicios de forma superficial, y de alta interacción, qué ofrecen un entorno casi real, a menudo dentro de una máquina virtual aislada, para estudiar en detalle el comportamiento completo de un atacante.
Es una trampa informática: un sistema qué parece fácil de atacar pero qué en realidad no tiene nada de valor real, montado a propósito para qué los atacantes pierdan el tiempo ahí y el equipo de seguridad pueda observar cómo actúan sin arriesgar los sistemas de verdad.
El equipo de seguridad de una empresa despliega un servidor honeypot qué simula tener una base de datos de clientes accesible con credenciales débiles, separado por completo de la infraestructura real; cuando alguien intenta conectarse a ese servidor, la alerta salta de inmediato porque ningún usuario legítimo debería conocer ni acceder a esa máquina, lo qué permite detectar un intento de intrusión en la red antes de qué el atacante llegue a los sistemas reales.
Sí, desplegar un honeypot dentro de la propia infraestructura para observar quién intenta acceder es una práctica defensiva legítima; los problemas legales surgirían si la organización usara la información obtenida para contraatacar activamente sistemas fuera de su propia red, algo qué sí puede ser ilegal según la jurisdicción.
El sistema de detección analiza tráfico real en busca de patrones sospechosos y puede generar falsos positivos; el honeypot no recibe tráfico legítimo en absoluto, así qué cualquier conexión hacia él es casi con certeza maliciosa, lo qué lo convierte en una señal de alerta muy fiable aunque cubra menos superficie.
Es una variante más pequeña: en lugar de un sistema completo, se trata de un dato señuelo, una credencial falsa o un registro de base de datos ficticio, qué, si aparece usado en algún sitio, revela qué alguien ha accedido sin autorización a donde no debía.