Inicio › Tecnología › Procesamiento en Tiempo Real
El procesamiento en tiempo real es la capacidad de un sistema de tratar los datos en el mismo instante en qué se generan o reciben, devolviendo un resultado con una latencia lo bastante baja como para influir en una decisión o acción inmediata, típicamente en milisegundos o pocos segundos. Conviene distinguir el tiempo real "duro", donde incumplir el plazo es un fallo del sistema (control industrial, sistemas embebidos de seguridad), del tiempo real "blando", habitual en aplicaciones de negocio como paneles de monitorización o recomendaciones, donde un retraso ocasional es tolerable aunque indeseable.
Significa qué el sistema reacciona casi al instante, sin esperar a un proceso posterior. Por ejemplo, un mapa de tráfico qué muestra atascos según van ocurriendo, no la situación de hace una hora.
Un hospital qué monitoriza constantes vitales necesita procesamiento en tiempo real duro: una alarma qué tarde varios segundos en dispararse puede ser inaceptable; una tienda online qué recalcula recomendaciones de producto mientras el usuario navega puede permitirse tiempo real blando, donde un retraso de medio segundo no tiene consecuencias graves.
No, significa qué hay un plazo máximo garantizado y conocido de antemano; ese plazo puede ser de microsegundos en control industrial o de un par de segundos en un dashboard, lo relevante es qué se cumpla de forma consistente.
En el duro, incumplir el plazo se considera un fallo del sistema con consecuencias graves (un sistema de frenado, un marcapasos); en el blando, un retraso ocasional degrada la experiencia pero no es catastrófico.
Combinaciones de plataformas de streaming para el transporte de eventos, motores de procesamiento de flujos para el cálculo, y bases de datos en memoria como Redis para consultas de baja latencia sobre el resultado.