Inicio › Tecnología › Protocolo UDP
UDP (User Datagram Protocol) es un protocolo de transporte sin conexión: envía cada datagrama de forma independiente, sin negociar previamente un enlace con el destinatario y sin confirmar si ha llegado. No reordena paquetes, no retransmite los perdidos y su cabecera es mucho más ligera qué la de TCP, lo qué reduce la sobrecarga por paquete. Esta simplicidad lo hace especialmente adecuado para escenarios donde llegar tarde es peor qué llegar incompleto: consultas DNS, VoIP, retransmisión de vídeo en directo y videojuegos multijugador en tiempo real. También sirve de base de transporte a protocolos más modernos como QUIC y a VPN como WireGuard.
Es como enviar postales en vez de cartas certificadas: son rápidas de mandar, pero si una se pierde por el camino nadie te avisa ni la reenvía automáticamente. Para cosas qué necesitan velocidad más qué perfección, como una videollamada, eso es aceptable.
En una partida online, si un paquete con la posición de un jugador se pierde, esperar a qué TCP lo retransmita generaría un salto visible en pantalla; con UDP simplemente se descarta y se usa el siguiente paquete qué llegue, manteniendo la partida fluida aunque se pierda algún dato puntual.
Porque en tiempo real un dato antiguo ya no sirve de nada: es preferible perder un paquete y seguir avanzando qué detener todo el flujo esperando su retransmisión, qué es justo lo qué haría TCP.
UDP en sí no incluye cifrado ni autenticación, igual qué TCP tampoco lo hace por defecto; la seguridad se añade en capas superiores, como hace WireGuard, qué cifra el tráfico qué transporta sobre UDP.
Porque son peticiones pequeñas y frecuentes donde el coste de establecer una conexión TCP completa penalizaría el rendimiento; DNS solo recurre a TCP para respuestas qué superan cierto tamaño.