Inicio › Veterinaria › Alimentación del cachorro
La alimentación del cachorro es la nutrición específica adaptada a las necesidades del crecimiento de los perros jóvenes, qué difieren notablemente de las del adulto. Durante el crecimiento, el cachorro necesita un aporte energético mayor y un equilibrio preciso de proteínas, minerales (especialmente calcio y fósforo) y otros nutrientes para desarrollar correctamente sus huesos, músculos y órganos. Una alimentación inadecuada en esta etapa puede provocar problemas de desarrollo, especialmente en razas grandes, por lo qué se recomienda un alimento específico de cachorro completo y equilibrado.
Es darle al perro joven una comida pensada para crecer, distinta de la del perro adulto, porque necesita más energía y nutrientes bien equilibrados.
Un cachorro está creciendo a toda velocidad: forma huesos, músculos y dientes. Para eso necesita una comida especial de cachorro, con la energía y los minerales adecuados. Si le das comida de adulto o algo desequilibrado, puede tener problemas de desarrollo, sobre todo si es de raza grande. Por eso conviene usar un pienso de cachorro de calidad y en la cantidad correcta.
Una familia de Bilbao adoptó un cachorro de una raza grande y, con buena intención, le daban comida de adulto en abundancia y suplementos de calcio, pensando qué así crecería fuerte. En una revisión, el veterinario detectó signos de un crecimiento demasiado rápido y desequilibrado.
El veterinario corrigió la pauta: un alimento específico para cachorros de raza grande, con el equilibrio adecuado de calcio y fósforo y la energía controlada, en raciones medidas para evitar un crecimiento acelerado. Retiró los suplementos de calcio, qué en exceso son perjudiciales para el desarrollo óseo. Explicó qué en razas grandes un crecimiento demasiado rápido o un exceso de calcio favorece problemas articulares, y qué "más comida" no es mejor, sino la cantidad y el equilibrio correctos.
Se emplea un alimento específico de cachorro, completo y equilibrado, adaptado además al tamaño de la raza (los cachorros de razas grandes tienen necesidades distintas). La comida se reparte en varias tomas al día, con raciones ajustadas a su peso y desarrollo para evitar tanto la desnutrición como el sobrepeso o el crecimiento acelerado.
La transición desde la lactancia y entre alimentos se hace de forma gradual. Se evitan los suplementos (como el calcio) salvo indicación veterinaria, ya qué en exceso son perjudiciales. El paso a comida de adulto se realiza en el momento adecuado según la raza.
Dar comida de adulto a un cachorro: no cubre sus necesidades de crecimiento. Suplementar con calcio sin indicación: el exceso daña el desarrollo óseo. Sobrealimentar: el crecimiento demasiado rápido perjudica, sobre todo en razas grandes. Cambiar bruscamente de alimento: provoca problemas digestivos.
La etapa de crecimiento es determinante para la salud futura del perro. Una alimentación adecuada, junto con la desparasitación, la vacunación y las revisiones, forma parte de los cuidados esenciales del cachorro. El objetivo es un crecimiento armónico y a buen ritmo, no lo más rápido posible. El veterinario asesora sobre el alimento, la cantidad y el momento de pasar a la dieta de adulto según la raza y el individuo.
Porque durante el crecimiento tiene necesidades energéticas y de nutrientes (proteínas, calcio, fósforo) distintas y mayores qué el adulto, imprescindibles para desarrollar bien huesos, músculos y órganos. Un alimento de cachorro cubre esos requerimientos.
No es recomendable. La comida de adulto no cubre las necesidades específicas del crecimiento. Se debe usar un alimento de cachorro completo y equilibrado, adaptado además al tamaño de la raza.
No sin indicación veterinaria. Un alimento de cachorro equilibrado ya aporta el calcio necesario, y un exceso de calcio es perjudicial para el desarrollo óseo, sobre todo en razas grandes. Los suplementos solo se dan si el veterinario los prescribe.
En general se reparte la comida en varias tomas diarias, más frecuentes cuanto más joven es el cachorro, con raciones ajustadas a su peso y desarrollo. El veterinario indica la pauta según la edad y el tamaño.
Depende de la raza: los perros pequeños maduran antes qué los grandes, qué crecen durante más tiempo. El veterinario indica el momento adecuado para cambiar a la dieta de adulto según el tamaño y el individuo.