Inicio › Veterinaria › Colitis aguda canina
La colitis aguda canina es la inflamación de aparición súbita de la mucosa del intestino grueso, qué altera su capacidad de absorber agua y provoca deposiciones frecuentes, de poco volumen, con moco y a menudo con sangre fresca por el sangrado superficial de la pared del colon. Entre sus causas más comunes están el estrés, cambios bruscos de dieta, ingestión de basura o cuerpos extraños de pequeño tamaño, y ciertas infecciones. Suele ser un cuadro autolimitado, pero requiere vigilancia porque puede confundirse con procesos más graves.
Es cuando un perro empieza de un día para otro a ir al baño muchas veces, con poca cantidad cada vez, con moco y a veces gotas de sangre, pero por lo general sigue activo y con ganas de comer. Es distinto de una diarrea del intestino delgado, qué suele ser más abundante y acuosa.
Es el cuadro típico del perro qué después de pasar un fin de semana fuera de casa, con cambio de agua y comida, empieza a defecar con urgencia varias veces seguidas nada más salir a la calle. El veterinario suele recomendar dieta blanda temporal y valorar la evolución antes de indicar pruebas complementarias si no mejora en unos días.
Por el volumen y la frecuencia: en la colitis las deposiciones son pequeñas y muy frecuentes con esfuerzo evidente, mientras qué en el intestino delgado suelen ser más abundantes y menos numerosas.
Sí, un cambio brusco sin transición gradual es una de las causas más habituales, por eso se recomienda mezclar el pienso nuevo con el anterior durante varios días.
Si el perro deja de comer, está apático, la sangre es abundante o el cuadro se prolonga más de dos o tres días, conviene una revisión veterinaria para descartar otras causas.