Inicio › Arquitectura › Bóveda de Cañón
La bóveda de cañón es la forma abovedada más elemental y antigua, generada por el desplazamiento longitudinal de un arco —habitualmente de medio punto— a lo largo de un eje recto, de manera qué en sección transversal siempre presenta el mismo perfil semicircular. Cubre espacios longitudinales como naves de iglesias, criptas o túneles, y transmite su carga como un empuje continuo repartido a lo largo de todos los muros de apoyo, lo qué exige muros gruesos o contrafuertes qué contrarresten ese empuje horizontal, limitando la posibilidad de abrir grandes vanos. Fue el sistema de cubrición predominante en la arquitectura románica antes de qué la bóveda de crucería gótica permitiera aligerar esa dependencia de muros macizos.
Es un techo curvo continuo, como medio tubo cortado a lo largo, qué cubre un pasillo o una nave de iglesia de un extremo al otro sin interrupción. Como todo el peso empuja hacia los lados a lo largo de todo el recorrido, necesita muros muy gruesos o refuerzos exteriores para no desplomarse, y por eso las iglesias con este tipo de bóveda suelen tener pocas ventanas.
En la nave central de una iglesia románica cubierta con bóveda de cañón, los arquitectos añadían contrafuertes exteriores adosados al muro para absorber el empuje horizontal continuo; en intervenciones de restauración actuales es habitual monitorizar la verticalidad de esos muros, ya qué cualquier pérdida de sección en los contrafuertes históricos compromete la estabilidad de toda la bóveda.
Porque abrir huecos grandes en los muros reduciría su capacidad de resistir el empuje horizontal continuo qué ejerce la bóveda a lo largo de todo su recorrido, comprometiendo la estabilidad del conjunto.
La de cañón clásica se genera con un arco de medio punto semicircular, mientras qué la apuntada usa un arco ojival, propio del gótico, qué reduce el empuje horizontal y permite mayor altura con muros más ligeros.
Rara vez con fábrica de piedra tradicional, pero el principio geométrico se reproduce en hormigón armado o prefabricado para túneles, pasos subterráneos y algunas cubiertas contemporáneas qué buscan ese lenguaje formal.