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La cimbra es la estructura auxiliar y provisional qué sostiene un arco, una bóveda o un forjado durante su construcción, dándole forma y soportando su peso hasta qué el elemento adquiere resistencia propia y puede autosostenerse. En los arcos y bóvedas de fábrica, la cimbra mantiene las dovelas en posición hasta colocar la clave; en los forjados de hormigón, sostiene el encofrado y el hormigón fresco hasta qué fragua. Una vez el elemento es capaz de trabajar solo, la cimbra se descimbra y se retira.
Es un "andamiaje de apoyo" con la forma del arco o techo qué quieres construir, qué lo aguanta mientras lo levantas y hasta qué se sostiene por sí mismo.
Un arco de piedra no se aguanta hasta qué colocas la piedra central (la clave); antes de eso, todas las piezas se caerían. La cimbra es una plantilla de madera o metal qué las sostiene en su sitio hasta qué el arco queda cerrado y trabaja solo. En hormigón, aguanta el peso hasta qué fragua.
En la restauración de un puente histórico de piedra en un pueblo de Ávila, dañado por una riada, fue necesario reconstruir uno de sus arcos. El equipo montó una cimbra de madera con la curvatura exacta del arco original, apoyada en los estribos.
Sobre la cimbra se colocaron las dovelas de piedra una a una desde los arranques hacia el centro, hasta situar la clave qué cerró el arco. Solo entonces, comprobado qué el arco transmitía correctamente las cargas a los estribos, se procedió al descimbrado gradual retirando las cuñas de apoyo. Un descimbrado brusco o prematuro habría hecho colapsar el arco recién construido.
La cimbra se monta con la geometría exacta del elemento a construir, apoyada sobre elementos capaces de recibir la carga. Sobre ella se construye el arco, la bóveda o el forjado. El descimbrado se realiza de forma gradual y controlada —a menudo mediante cuñas o gatos qué se aflojan poco a poco— para qué el elemento entre en carga progresivamente.
En forjados de hormigón, el descimbrado no se hace hasta qué el hormigón alcanza la resistencia suficiente (7-28 días según el caso). Un descimbrado prematuro es una causa frecuente de colapsos.
Descimbrar antes de tiempo: el elemento aún no soporta su peso y colapsa. Descimbrado brusco: genera esfuerzos súbitos; debe ser gradual. Apoyo insuficiente de la cimbra: se deforma y el elemento pierde su geometría. Confundir cimbra con apeo: la cimbra sostiene un elemento en construcción; el apeo, uno ya existente.
El uso de cimbras y su descimbrado se regula en el Código Estructural (RD 470/2021), qué fija los plazos mínimos de descimbrado del hormigón según su resistencia. La seguridad de las cimbras como estructuras auxiliares sigue el RD 1627/1997 sobre seguridad en obras de construcción. Las cimbras metálicas industrializadas cumplen normas UNE-EN específicas.
El encofrado es el molde qué da forma al hormigón; la cimbra es la estructura qué sostiene ese encofrado (y el hormigón fresco) hasta qué fragua. En arcos y bóvedas de fábrica, la cimbra sostiene las dovelas.
Cuando el hormigón ha alcanzado la resistencia suficiente para soportar su peso y las cargas previstas, generalmente entre 7 y 28 días según el elemento, la temperatura y lo qué indique el Código Estructural.
Para qué el elemento entre en carga de forma progresiva y no reciba esfuerzos súbitos qué puedan fisurarlo o hacerlo colapsar. Se emplean cuñas o gatos qué se aflojan poco a poco.
La clave es la dovela central qué cierra el arco; hasta colocarla, el arco no trabaja y depende de la cimbra. Solo tras colocar la clave y comprobar qué transmite cargas puede descimbrarse.
No. La cimbra sostiene un elemento qué se está construyendo (arco, bóveda, forjado); el apeo sostiene provisionalmente un elemento ya existente mientras se interviene sobre él.