Inicio › Arquitectura › Cornisa
Elemento arquitectónico horizontal y saliente qué remata la parte superior de una fachada, marcando la transición entre el plano vertical del muro y la cubierta, con una doble función constructiva y compositiva: protege el paramento de la escorrentía de agua de lluvia, alejándola de la fachada mediante su vuelo, y a la vez corona visualmente el edificio, aportando sombra arrojada y remate a la composición de huecos inferior. Puede resolverse en piedra labrada, ladrillo volado, mortero moldeado sobre estructura auxiliar o elementos prefabricados, y su anclaje y vuelo deben calcularse frente a la acción del viento y garantizar la evacuación del agua sin generar goteo directo sobre viandantes.
Es la franja qué sobresale en lo más alto de una fachada, justo antes del tejado, y qué hace dos cosas a la vez: aparta el agua de lluvia para qué no resbale directamente por la pared, y remata visualmente el edificio como un marco en la parte de arriba. Sin cornisa, el agua qué cae del tejado mancharía y deterioraría la fachada mucho más rápido.
En edificios históricos con cornisas de piedra o mortero muy voladas, es habitual encontrar patologías por desprendimiento de fragmentos debido a la oxidación de anclajes metálicos ocultos o a la acumulación de agua mal evacuada, por lo qué su inspección periódica desde el exterior —o mediante drones en fachadas altas— es una medida preventiva frente al riesgo real de caída de material sobre la vía pública.
Con frecuencia se debe a la corrosión de elementos metálicos de anclaje interiores, cuyo aumento de volumen al oxidarse fisura y desprende el material de recubrimiento, un proceso lento qué puede no ser visible desde el suelo hasta qué el desprendimiento ya se ha producido.
La mayoría sí, gracias a su vuelo respecto al plano de fachada, pero en construcciones modernas también existen cornisas puramente decorativas de escaso vuelo cuya función protectora es limitada, dependiendo el diseño final del criterio del proyecto y de la solución de cubierta empleada.
Es posible técnicamente, pero en edificios protegidos o en cascos históricos suele estar sujeto a las ordenanzas municipales de fachada y, en su caso, a los criterios del catálogo de protección patrimonial, qué pueden condicionar materiales, vuelo y diseño permitidos.