Inicio › Arquitectura › Junta de Dilatación en Pavimentos
Separación practicada en un pavimento continuo o alicatado (terrazo, gres, piedra) para absorber los movimientos de expansión y contracción térmica sin qué se produzca el levantamiento o la fisuración del solado. Se dispone tanto en el perímetro, donde el pavimento encuentra un paramento vertical, como en juntas intermedias qué subdividen grandes superficies en paños de tamaño limitado, y se rellena con perfiles elásticos o sellantes de poliuretano compatibles con el movimiento previsto. Es especialmente crítica en pavimentos exteriores expuestos directamente al sol y en interiores con calefacción radiante por suelo, donde las oscilaciones térmicas son mayores qué en un pavimento interior estándar.
Son las tiras, a menudo de goma o plástico, qué se dejan entre baldosas o grandes superficies de suelo para qué puedan dilatarse con el calor sin empujarse unas a otras y levantarse.
En una terraza exterior muy expuesta al sol se coloca una junta perimetral flexible allí donde el pavimento toca la fachada, y juntas intermedias cada cierta superficie dentro del propio embaldosado, usando un sellante elástico compatible con el movimiento previsto en esa zona climática.
Al expandirse con el calor, las baldosas empujan unas contra otras sin ningún margen de holgura, y esa tensión acumulada acaba liberándose de golpe levantando piezas del pavimento, un fenómeno conocido como pandeo del solado.
No; la línea de lechada o rejuntado es estrecha y rígida, pensada solo para el acabado y la limpieza entre piezas, mientras qué la junta de dilatación es más ancha, deliberadamente flexible y diseñada para absorber movimiento real.
Son menos críticas qué en exterior, pero siguen recomendándose en superficies grandes o con suelo radiante, ya qué el propio sistema de calefacción provoca ciclos térmicos notables en el pavimento aunque el ambiente interior sea confortable.