Inicio › Arquitectura › Galería acristalada
La galería acristalada es el espacio cerrado con carpintería y vidrio que se adosa a la fachada de un edificio, generando un ambiente intermedio entre el interior y el exterior. Tradicional en el norte de España (galerías gallegas, cántabras), actúa como colchón térmico: capta la radiación solar en invierno (efecto invernadero), protege del viento y la lluvia, y amplía el espacio útil. Es un recurso bioclimático de gran valor.
Es esa habitación acristalada pegada a la fachada, típica del norte, que hace de colchón entre la casa y la calle.
En Galicia y el Cantábrico son típicas las galerías: un mirador cerrado de cristal en la fachada. Guardan el calor del sol en invierno y protegen del viento y la lluvia. Es una solución bioclimática antigua.
En un edificio tradicional de A Coruña, las galerías acristaladas de madera pintada de blanco recorren la fachada: captan el sol en los días fríos, protegen del viento atlántico y crean un espacio templado que reduce las pérdidas de calor de las estancias interiores.
En una vivienda bioclimática actual, una galería acristalada al sur funciona como invernadero adosado: en invierno se abre para aprovechar el calor captado y en verano se ventila y se protege con sombra para evitar el sobrecalentamiento.
La galería funciona como espacio tampón: reduce las pérdidas de calor de las estancias interiores y capta energía solar en invierno. En verano debe poder ventilarse y sombrearse para evitar que se convierta en un horno.
Su gestión es clave: abrir hacia el interior en invierno para aprovechar el calor y ventilar en verano. Es un recurso bioclimático reconocido, aunque debe cuidarse el aislamiento y el control solar para no penalizar el comportamiento energético.
Galería sin ventilación en verano: sobrecalentamiento severo. Sin protección solar: deslumbramiento y calor. Considerarla estancia habitable sin cumplir habitabilidad. Olvidar el aislamiento del cerramiento entre galería e interior.
La galería influye en la demanda energética regulada por el CTE DB-HE-1. Si se acristala una terraza existente, la obra requiere licencia y debe cumplir el CTE aplicable y, en su caso, la normativa de habitabilidad autonómica y las ordenanzas municipales sobre cerramientos.
Es un espacio cerrado con vidrio adosado a la fachada que actúa como colchón térmico, captando el sol y protegiendo del clima exterior.
Porque en climas fríos, ventosos y lluviosos captan el sol invernal, protegen del viento y la lluvia y crean un espacio templado, mejorando el confort.
Sí, bien gestionada reduce las pérdidas de calor y capta energía solar en invierno; pero en verano debe ventilarse y sombrearse para no sobrecalentar.
Sí, acristalar una terraza es una obra que requiere licencia municipal y debe cumplir el CTE, la normativa de habitabilidad y las ordenanzas sobre cerramientos.
Debe poder ventilarse y protegerse del sol; de lo contrario, el efecto invernadero la convierte en un espacio muy caluroso e incómodo.