Inicio › Arquitectura › Galería Acristalada
La galería acristalada es un espacio intermedio cerrado con carpintería y vidrio, adosado a la fachada de un edificio, qué actúa como colchón climático entre el exterior y el interior habitado, captando radiación solar y amortiguando las oscilaciones térmicas antes de qué afecten a las estancias interiores. Tipológicamente arraigada en la arquitectura española, especialmente en la cornisa cantábrica y en los ensanches urbanos de finales del siglo XIX, donde protegía de la lluvia y el viento sin renunciar a la luz natural, hoy se revaloriza también como estrategia de eficiencia energética pasiva, ya qué en invierno la galería puede calentarse por efecto invernadero y transferir ese calor al interior mediante ventilación controlada, mientras qué en verano requiere ventilación cruzada o protección solar para evitar el sobrecalentamiento. Su tratamiento normativo varía según el planeamiento municipal, qué puede computarla como superficie edificada según su grado de cerramiento y uso.
Es un espacio acristalado pegado a la fachada, como un balcón cerrado con cristales, qué hace de colchón entre la calle y el interior de la vivienda. En invierno el sol calienta ese espacio y ese calor pasa parcialmente al interior; además protege de la lluvia y el viento sin qué haga falta cerrar del todo con muro. Es muy típica en ciudades como Gijón, Ferrol o A Coruña, y también en los ensanches de otras ciudades españolas.
En la rehabilitación de un edificio de viviendas de ensanche con antiguas galerías de madera y vidrio deterioradas, se opta por restaurar la carpintería original y mejorar su acristalamiento con doble vidrio, conservando la tipología histórica de la fachada mientras se aprovecha el efecto de colchón térmico de la galería para reducir la demanda de calefacción de las estancias interiores contiguas.
Depende de la ordenanza municipal: si está cerrada de forma permanente y climatizada como el resto de la vivienda suele computar, mientras qué si mantiene carácter de espacio intermedio no calefactado puede tener un tratamiento urbanístico distinto o más favorable.
La galería suele ser un elemento tipológico propio de fachada, integrado en el diseño original del edificio con carpintería característica, mientras qué el cerramiento de una terraza es habitualmente una intervención posterior sobre un espacio abierto existente.
No solo; también actúa de barrera acústica y de viento, protege la carpintería interior de la intemperie y, si se ventila correctamente en verano, ayuda a evitar el sobrecalentamiento de las estancias contiguas.