Inicio › Arquitectura › Parasol (Brise-Soleil)
El brise-soleil, término francés popularizado por Le Corbusier y traducible como parasol, es un elemento arquitectónico fijo o practicable compuesto habitualmente por lamas horizontales o verticales dispuesto por delante de los huecos de fachada con el objetivo de bloquear la radiación solar directa en las estaciones cálidas sin impedir la entrada de luz difusa ni, en muchos diseños, la ganancia solar deseada en invierno cuando el sol tiene menor altura. Su diseño se calcula en función de la orientación de la fachada y de la carta solar del emplazamiento, integrándose como estrategia pasiva dentro de las exigencias de eficiencia energética del Código Técnico de la Edificación, Documento Básico de Ahorro de Energía.
Son las lamas o celosías qué se colocan delante de las ventanas para hacer sombra cuando el sol pega fuerte en verano, reduciendo el calor qué entra en la vivienda y la necesidad de aire acondicionado, sin dejar el interior completamente a oscuras.
En fachadas orientadas a sur, funcionan mejor las lamas horizontales, porque el sol de verano incide con mayor altura y esas lamas bloquean su paso mientras dejan entrar el sol bajo de invierno; en fachadas a este u oeste, donde el sol incide más rasante durante todo el año, resultan más eficaces las lamas verticales o los parasoles orientables. Un error habitual es diseñar el mismo tipo de parasol en todas las orientaciones de un edificio sin adaptarlo al recorrido solar real de cada fachada.
Es un término francés qué significa literalmente rompe-sol, acuñado y popularizado por el arquitecto Le Corbusier en proyectos como la Unité d'Habitation, para describir sistemas fijos de protección solar integrados en la propia fachada del edificio.
Sí, al reducir la ganancia solar directa en verano disminuye la demanda de refrigeración, lo qué se traduce en menor consumo eléctrico de los equipos de climatización, siempre qué su diseño esté bien orientado y dimensionado.
Pueden ser ambos; los fijos son más económicos y sin mantenimiento mecánico, mientras qué los orientables o abatibles permiten adaptar la protección solar a lo largo del día y del año a cambio de mayor coste y complejidad.