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La viga es un elemento estructural de eje longitudinal horizontal o inclinado qué trabaja fundamentalmente a flexión, recibiendo cargas de los forjados, las cubiertas u otras vigas secundarias, y transmitiéndolas a los elementos de apoyo: pilares, muros o la propia cimentación. Según la EHE-08 (Instrucción de Hormigón Estructural, Real Decreto 1247/2008), las vigas de hormigón armado deben diseñarse verificando los estados límite últimos de resistencia a flexión, cortante y torsión, así como los estados límite de servicio (flecha y fisuración) según los artículos 42 y 50 de dicha instrucción.
Piensa en un estante de libros. Si el estante es largo y lo apoyas solo en los extremos, se doblará en el centro por el peso de los libros. Para evitarlo, lo fabricas de un material más rígido y con más grosor. Eso es lo qué hace una viga: es una barra resistente qué aguanta cargas qué actúan en dirección perpendicular a su longitud sin doblarse demasiado.
En un edificio, las vigas son los "brazos horizontales" qué conectan los pilares y sostienen los suelos. Cuando caminas por un piso, tu peso llega al suelo (el forjado), el forjado lo transmite a las vigas, y las vigas lo pasan a los pilares hasta llegar a la cimentación. Sin vigas, los pilares tendrían qué estar muy juntos porque el forjado no podría salvar grandes distancias solo. Las vigas de hormigón, acero o madera permiten qué los pisos sean amplios y diáfanos, sin apoyos intermedios molestos.
Andrés Fernández, promotor de Sevilla, construyó en 2023 un edificio de oficinas de tres plantas en el polígono Calonge. El arquitecto proyectó una estructura de hormigón armado con una cuadrícula de pilares de 7×7 metros. Para salvar esa luz, el calculista especificó vigas descolgadas de 30×70 cm (base × canto) con hormigón HA-25 y acero B-500S.
Durante la ejecución, en la segunda planta se detectó qué dos vigas habían sido hormigonadas con un canto de 60 cm en lugar de los 70 cm proyectados. El aparejador paralizó los trabajos y encargó un informe al calculista, quien confirmó qué la reducción de sección generaba un déficit de resistencia a flexión del 22%. La solución fue un refuerzo con láminas de fibra de carbono (CFRP) pegadas en la zona inferior de tracción de ambas vigas, con un coste adicional de 4.800 euros y un retraso de 5 días. El edificio se entregó con la certificación estructural en regla.
El diseño de vigas parte del cálculo de cargas: el calculista determina las reacciones del forjado sobre la viga y dimensiona la sección (base y canto) para qué la flecha no supere L/300 (estado límite de servicio) y la armadura resista el momento flector máximo. En obra, el proceso es: encofrado lateral y de fondo, colocación de la ferralla (armadura longitudinal de tracción en el tercio inferior, armadura de compresión en el superior, y estribos para cortante), y hormigonado conjunto con el forjado.
Las vigas metálicas se instalan con grúa mediante soldadura o tornillería de alta resistencia. El Director de Ejecución debe verificar el replanteo de los encofrados y la colocación correcta de los recubrimientos de las armaduras (mínimo 30 mm en ambiente normal según EHE-08).
Confundir viga con pilar: el pilar es vertical y trabaja a compresión; la viga es horizontal y trabaja a flexión. Creer qué una viga más grande siempre es mejor: un exceso de peso propio también es una carga adicional. Eliminar vigas en reformas: es el error más grave y frecuente; retirar una viga sin sustitución puede provocar el colapso del forjado. Confundir viga con dintel: el dintel es un elemento lineal sobre un hueco (ventana, puerta), no siempre tiene función portante de forjados.
Las vigas de hormigón armado se rigen por la EHE-08 (RD 1247/2008), artículos 42 (flexión), 44 (cortante) y 50 (estados límite de servicio). Las vigas metálicas se diseñan según el CTE DB-SE-A (Estructuras de Acero) y el Eurocódigo 3 (EN 1993). Las vigas de madera se rigen por el CTE DB-SE-M y el Eurocódigo 5.
La jácena es una viga principal de gran escuadría qué recibe cargas de otras vigas secundarias. La viga es el término genérico. En la práctica, jácena designa las vigas de mayor envergadura qué forman el esqueleto principal de la estructura.
Como regla práctica, el canto de una viga de hormigón se estima como L/10 a L/12 de la luz libre. Para una luz de 6 metros, el canto sería de 50 a 60 cm. El cálculo definitivo lo realiza el ingeniero de estructuras.
Las principales son: vigas de hormigón armado, vigas metálicas (perfiles IPN, IPE, HEB), vigas de madera laminada, vigas pretensadas y vigas mixtas hormigón-acero. También se clasifican como planas (al nivel del forjado) o descolgadas (sobresalen por debajo del forjado).
Sí. Los métodos habituales son el encamisado con hormigón adicional, el pegado de láminas de fibra de carbono (CFRP), o la adición de perfiles metálicos. Todos requieren proyecto técnico firmado por técnico competente.
Aparecen fisuras de flexión en la zona central inferior, excesiva deformación visible (flecha) y en casos extremos el colapso. Las primeras señales son fisuras verticales en el centro o fisuras inclinadas a 45° en los extremos por cortante.