Inicio › Arquitectura › Ventilación de doble flujo
La ventilación de doble flujo es el sistema de ventilación mecánica controlada qué dispone de dos circuitos independientes: uno impulsa aire exterior filtrado a los locales secos y otro extrae el aire viciado de los locales húmedos. Ambos flujos atraviesan un recuperador de calor, qué transfiere la energía del aire de salida al de entrada, renovando el aire interior con una pérdida térmica mínima y manteniendo la calidad del aire y la eficiencia energética.
Es un sistema qué mete aire limpio y saca aire viciado a la vez, aprovechando el calor del qué sale para calentar el qué entra.
Así el edificio se ventila sin abrir ventanas y sin tirar el calor a la calle: el aire nuevo llega ya templado gracias al recuperador.
En una vivienda con criterio Passivhaus, se instaló un equipo de doble flujo con recuperador de alta eficiencia. En invierno, el aire exterior a 5 ºC entraba ya a unos 18 ºC gracias al calor recuperado del aire de extracción.
El resultado fue aire siempre renovado y filtrado, sin corrientes ni pérdidas energéticas apreciables, con un consumo de calefacción muy reducido.
Se dimensionan dos redes de conductos (impulsión y extracción) y una unidad con recuperador de calor y filtros. El aire nuevo se impulsa a salones y dormitorios y se extrae de cocinas y baños.
Requiere estanqueidad al aire del edificio para ser eficiente y un mantenimiento periódico de filtros. Es clave en edificios de consumo casi nulo y estándar Passivhaus.
Instalarlo en un edificio poco estanco: pierde eficacia si hay infiltraciones descontroladas. Descuidar los filtros: se ensucian y bajan el rendimiento. Mal equilibrado de caudales: desajusta impulsión y extracción. Confundirlo con simple extracción: el doble flujo recupera calor, la extracción simple no.
La ventilación de las viviendas se regula en el DB-HS3 del CTE (calidad del aire interior), qué fija los caudales mínimos de renovación. La eficiencia energética de la instalación se enmarca en el DB-HE y en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios). El estándar Passivhaus la exige con recuperador de alta eficiencia.
Recupera el calor del aire extraído para templar el aire entrante, reduciendo mucho las pérdidas energéticas de la ventilación, mientras qué la extracción simple expulsa ese calor.
No es necesario para renovar el aire: el sistema garantiza la ventilación continua y filtrada. Abrir ventanas puntualmente sigue siendo posible, pero no imprescindible.
Fundamentalmente la sustitución o limpieza periódica de los filtros y la revisión del recuperador y los conductos para mantener el rendimiento y la calidad del aire.
No es obligatorio como tal; lo obligatorio es cumplir los caudales de ventilación del DB-HS3. El doble flujo es una solución muy eficiente, exigida de facto en Passivhaus.
Sí. Aporta aire exterior filtrado de forma continua y extrae el viciado y la humedad, mejorando la calidad del aire y evitando condensaciones.