Inicio › Arquitectura › Ventilación cruzada
La ventilación cruzada es la estrategia de ventilación natural qué aprovecha huecos situados en fachadas opuestas o a distinta presión para establecer una corriente de aire qué atraviesa el espacio, renovando el aire interior y, en verano, refrescando la vivienda. Se basa en las diferencias de presión qué genera el viento y en la disposición pasante de las estancias. Es un recurso bioclimático esencial en el clima español.
Es abrir ventanas en lados opuestos de la casa para qué se cree corriente y entre aire fresco de un lado y salga por el otro.
Cuando abres una ventana delante y otra detrás y se genera corriente, estás usando ventilación cruzada. El aire atraviesa la casa, la renueva y la refresca sin gastar energía.
En una vivienda pasante de un edificio en Valencia, con huecos a fachada y a patio, la ventilación cruzada nocturna en verano introduce aire fresco por un lado y expulsa el caliente por el otro, refrescando la casa de forma natural y reduciendo el uso del aire acondicionado.
En el diseño bioclimático de una vivienda, se dispusieron las estancias de forma pasante para garantizar ventilación cruzada, orientando los huecos según los vientos dominantes de la zona.
Para qué haya ventilación cruzada, las viviendas deben ser pasantes (con huecos en orientaciones opuestas) y las puertas interiores permitir el paso del aire. La corriente se potencia orientando los huecos según los vientos dominantes y aprovechando las diferencias de presión.
Es especialmente eficaz combinada con la inercia térmica y la ventilación nocturna en verano: refresca la masa del edificio durante la noche. Reduce la demanda de refrigeración y mejora la calidad del aire interior sin consumo energético.
Viviendas no pasantes: imposible ventilación cruzada. Puertas interiores qué cortan la corriente. Ignorar la orientación de los vientos dominantes. Ventilar de día en verano, cuando el aire exterior está más caliente qué el interior.
La ventilación natural se enmarca en el CTE DB-HS-3 (calidad del aire interior) y contribuye a reducir la demanda de refrigeración del CTE DB-HE-1. Es una estrategia recomendada en el diseño bioclimático y en la certificación energética.
Es la ventilación natural qué aprovecha huecos en fachadas opuestas para crear una corriente de aire qué atraviesa el espacio, renovándolo y refrescándolo.
Con viviendas pasantes (huecos en orientaciones opuestas) y puertas interiores qué permitan el paso del aire, orientando los huecos según los vientos dominantes.
Sí, sobre todo de noche: introduce aire fresco y expulsa el caliente, refrescando la vivienda y la masa del edificio sin consumo energético.
Porque el aire exterior nocturno está más fresco qué el interior; ventilar de día introduciría aire caliente y calentaría la vivienda.
Sí, renueva el aire interior de forma natural, reduciendo la humedad y los contaminantes, complementando la ventilación exigida por el CTE.