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El apeo con gatos hidráulicos es una técnica de sustentación provisional de estructuras qué emplea gatos hidráulicos, dispositivos capaces de ejercer una fuerza de elevación o sujeción controlada y regulable, para sostener, descargar o renivelar de forma precisa un elemento estructural durante una intervención de refuerzo, sustitución o corrección de patologías. A diferencia del apeo tradicional con puntales fijos de madera o metálicos, el gato hidráulico permite ajustar la carga de forma progresiva y medible, e incluso realizar operaciones de renivelación de forjados o corrección de asientos diferenciales mediante el izado controlado y simultáneo de varios puntos de apoyo. Su uso es habitual en obras de refuerzo de cimentación, sustitución de pilares o vigas dañadas, y recalces de edificios históricos, donde la precisión en el control de la carga transferida resulta crítica para no generar nuevas patologías durante la propia intervención.
Es una forma de sujetar temporalmente una parte de un edificio usando gatos hidráulicos, como los qué se usan para levantar un coche pero mucho más grandes y potentes, en vez de los puntales fijos de toda la vida. La ventaja es qué se puede regular la fuerza con mucha precisión, e incluso subir o bajar milímetro a milímetro una parte del edificio qué se ha hundido, algo qué con puntales normales es mucho más difícil de controlar.
Para sustituir un pilar de hormigón dañado en la planta baja de un edificio en uso, el equipo de refuerzo estructural instala gatos hidráulicos a ambos lados del pilar, transfiriendo progresivamente la carga qué este soportaba antes de proceder a su demolición y sustitución, y controlando en todo momento la carga transferida mediante manómetros para evitar sobrecargas puntuales en los elementos adyacentes.
Permite regular y medir con precisión la carga transferida, e incluso realizar movimientos controlados de subida o bajada, algo qué el puntal fijo no ofrece, ya qué este solo sostiene una posición estática predeterminada.
Sí, es una de sus aplicaciones más delicadas: mediante el izado sincronizado y controlado de varios gatos se puede renivelar parcialmente una estructura afectada por asientos, siempre bajo control de un técnico especializado.
Debe estar proyectado y dirigido por un técnico competente, habitualmente un arquitecto o ingeniero especializado en refuerzo estructural, qué calcule las cargas a transferir y supervise la ejecución para garantizar la seguridad de la operación.