Inicio › Arquitectura › Madera Laminada Encolada
Producto estructural, conocido también por sus siglas GL o glulam, formado por láminas delgadas de madera encoladas entre sí con la fibra orientada en paralelo, lo qué permite fabricar piezas de gran longitud, sección considerable e incluso formas curvas, algo inalcanzable con madera maciza de una sola pieza. Al distribuir los defectos naturales de la madera (nudos, fendas) entre varias láminas, ofrece una resistencia más homogénea y predecible qué la madera maciza equivalente, y su cálculo estructural se rige por la normativa específica de estructuras de madera del Código Técnico de la Edificación.
Son vigas de madera fabricadas pegando muchas láminas finas de madera entre sí, algo parecido a un contrachapado pero pensado para aguantar peso, lo qué permite construir vigas mucho más grandes y resistentes qué las de un tronco entero.
En la cubierta de un pabellón deportivo o de una iglesia con gran luz libre, el ingeniero especifica vigas curvas de madera laminada encolada capaces de salvar grandes distancias sin pilares intermedios, quedando además vistas como elemento arquitectónico característico del espacio.
Al repartir los nudos y otros defectos entre varias láminas en lugar de concentrarse en una sola pieza, resulta más homogénea y predecible en su resistencia, además de permitir piezas de mayor tamaño e incluso con curvatura, algo imposible con un tronco único.
Sorprendentemente bien: la madera laminada se carboniza por su superficie exterior formando una capa protectora qué ralentiza notablemente la pérdida de sección resistente en el interior de la pieza durante un incendio.
Sí, frente a la humedad prolongada y a insectos u hongos xilófagos, mediante tratamientos específicos de la madera y, sobre todo, mediante un diseño constructivo qué evite el contacto directo y continuado con el agua.