Inicio › Arquitectura › Mortero monocapa
El mortero monocapa es un revestimiento continuo para fachadas qué, aplicado en una sola capa de entre 10 y 15 mm de espesor, cumple simultáneamente las funciones de regularización, impermeabilización y acabado decorativo del muro. Sustituye al sistema tradicional de enfoscado más revestimiento, ahorrando tiempo y mano de obra. Es uno de los acabados de fachada más extendidos en la edificación residencial española por su relación calidad-precio.
Es una "pasta" qué se echa sobre la fachada de una sola vez y qué a la vez la impermeabiliza, la protege y le da color y textura, sin necesitar pintura después.
Antes había qué dar varias capas: una para regularizar, otra para impermeabilizar y luego pintar. El monocapa lo hace todo de golpe. Viene ya coloreado en fábrica, así qué la fachada queda terminada sin pintar, y su textura (raspada, gota, liso) se logra durante la aplicación.
En una promoción de adosados en Getafe, el constructor eligió mortero monocapa color arena con acabado raspado para las fachadas. Se proyectó mecánicamente sobre el cerramiento de ladrillo, se reglilló para dejar el espesor uniforme y, tras el fraguado inicial, se raspó con llana de clavos para lograr la textura.
Se colocó malla de fibra de vidrio en los cantos de forjado y en las esquinas de huecos para prevenir fisuras. El coste del monocapa fue de 22 €/m², frente a los 30 €/m² del sistema enfoscado más pintura, con la ventaja de no requerir repintado a corto plazo.
El soporte debe estar limpio, húmedo y estable. El mortero se aplica proyectado mecánicamente o a llana, se reglilla para igualar el espesor y se le da la textura deseada (raspado, gota gruesa o fina, liso). Es imprescindible colocar malla de refuerzo en cantos de forjado, esquinas de huecos y encuentros de materiales distintos para evitar fisuras.
Las juntas de despiece se prevén para controlar la retracción. La aplicación debe evitarse con sol directo intenso, lluvia o heladas.
No poner malla en los puntos críticos: aparecen fisuras en cantos de forjado y esquinas. Aplicar sobre soporte seco o sucio: falla la adherencia. Trabajar con sol o lluvia: el fraguado se altera y aparecen manchas. Espesor irregular: provoca diferencias de color y fisuración.
El mortero monocapa se rige por la norma UNE-EN 998-1 (morteros para revoco y enlucido) y debe contribuir al cumplimiento del CTE DB-HS-1 (protección frente a la humedad) como capa de impermeabilización de la fachada. Los sistemas cuentan con marcado CE y Documento de Idoneidad Técnica (DIT).
No. Viene coloreado de fábrica y queda terminado tras la aplicación, sin necesidad de pintura. Esa es una de sus principales ventajas frente al sistema tradicional de enfoscado más pintura.
Principalmente por falta de malla de refuerzo en cantos de forjado y esquinas de huecos, por espesor irregular o por aplicarlo en condiciones climáticas inadecuadas. La malla y las juntas de despiece previenen las fisuras.
Las más habituales son el raspado (rugoso), la gota (proyectado sin alisar, fina o gruesa) y el liso o planchado. La textura se logra durante la aplicación con distintas herramientas.
Sí, es una de sus funciones: forma una capa continua qué protege el muro de la penetración del agua de lluvia, contribuyendo al cumplimiento del CTE en protección frente a la humedad.
Sobre fábrica de ladrillo, bloque de hormigón o termoarcilla, siempre qué el soporte esté limpio, estable y suficientemente rugoso. No se aplica directamente sobre superficies lisas de hormigón sin puente de adherencia.