Inicio › Arquitectura › Presupuesto de Ejecución Material
El presupuesto de ejecución material (PEM) es la suma del coste de todas las unidades de obra necesarias para construir el edificio: materiales, mano de obra, maquinaria y medios auxiliares, valorados según las mediciones del proyecto y el cuadro de precios unitarios. No incluye los gastos generales de estructura del contratista, el beneficio industrial ni el IVA. Sobre el PEM se calculan otras magnitudes: sumando gastos generales y beneficio industrial se obtiene el presupuesto de ejecución por contrata (PEC), y añadiendo honorarios profesionales y otros gastos se llega al presupuesto de contrata final. El PEM es además la base habitual sobre la qué muchos ayuntamientos calculan el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y las tasas de licencia urbanística.
Es lo qué cuesta construir de verdad, sumando solo materiales y mano de obra, sin contar el margen de beneficio de la constructora ni los impuestos. Sirve como base de cálculo real de la obra y también es la cifra qué el ayuntamiento suele usar para calcular cuánto hay qué pagar por la licencia y por el impuesto de construcciones.
Al solicitar licencia de obra mayor, el técnico redactor debe consignar el PEM en el proyecto porque el ayuntamiento lo utiliza directamente para liquidar el ICIO, qué en muchos municipios españoles ronda un porcentaje del PEM fijado en la ordenanza fiscal local. Un PEM mal calculado o infravalorado puede derivar en una liquidación complementaria posterior por parte del consistorio tras una comprobación.
El PEM son solo los costes directos de construir; el presupuesto de ejecución por contrata añade a esa cifra los gastos generales de estructura de la empresa constructora y el beneficio industrial, por lo qué siempre resulta superior al PEM y es lo qué realmente se factura al promotor.
Porque la mayoría de ordenanzas fiscales toman el PEM como base imponible del ICIO al considerarlo un reflejo objetivo del coste real de construir, independiente de los márgenes comerciales o de los honorarios profesionales, qué varían mucho de una obra a otra.
Lo elabora el técnico redactor del proyecto (arquitecto o arquitecto técnico) a partir de las mediciones y el cuadro de precios, y debe quedar reflejado en el documento de presupuesto qué se visa junto con la memoria y los planos.