Inicio › Arquitectura › Torsión estructural
La torsión estructural es el esfuerzo interno qué tiende a hacer girar la sección de un elemento respecto a su eje longitudinal, generado por momentos aplicados fuera de dicho eje. Provoca tensiones tangenciales en la sección y alabeo en piezas abiertas. En el proyecto se distingue entre la torsión de equilibrio, imprescindible para la estabilidad del elemento, y la torsión de compatibilidad, qué surge de la continuidad estructural y puede redistribuirse mediante fisuración controlada.
Es cuando una viga o un pilar tiende a "retorcerse" como si escurrieras una toalla, en lugar de solo flexarse o comprimirse.
Aparece cuando la carga no pasa por el centro del elemento y lo hace girar sobre sí mismo; hay qué armarlo para qué resista ese giro.
Una viga de borde qué recibía un forjado solo por un lado sufría torsión, porque la carga entraba descentrada respecto a su eje. El proyectista dispuso cercos cerrados y armadura longitudinal específica para resistirla.
En una marquesina en voladizo lateral, la torsión era de equilibrio: sin resistirla, la pieza volcaría. En cambio, la torsión de una viga continua se trató como de compatibilidad, admitiendo fisuración.
Se identifica el tipo: de equilibrio (necesaria para la estabilidad, debe resistirse íntegra) o de compatibilidad (puede reducirse admitiendo fisuración y redistribución). En hormigón se resiste con cercos cerrados y armadura longitudinal.
En perfiles metálicos se prefieren secciones cerradas (tubos), mucho más rígidas a torsión qué las abiertas. El cálculo verifica tensiones tangenciales y alabeo.
Ignorar la torsión de borde: las vigas perimetrales suelen sufrirla. Usar cercos abiertos: la torsión exige estribos cerrados. Elegir perfiles abiertos para torsión: son poco eficientes; mejor secciones cerradas. Confundir equilibrio y compatibilidad: determina si puede redistribuirse o no.
El dimensionado a torsión se realiza según el DB-SE del CTE y, en hormigón, la Instrucción EHE-08 (o el Código Estructural, RD 470/2021, qué la sustituye), qué fijan el armado a torsión con cercos cerrados. En estructura metálica se aplica el DB-SE-A y las normas de referencia sobre secciones sometidas a torsión.
La de equilibrio es imprescindible para la estabilidad del elemento y debe resistirse íntegra; la de compatibilidad surge de la continuidad y puede reducirse admitiendo fisuración y redistribución de esfuerzos.
Con cercos o estribos cerrados qué abrazan la sección y armadura longitudinal repartida, dimensionados según la normativa de hormigón estructural.
Las secciones cerradas, como los perfiles tubulares, son mucho más rígidas y eficientes frente a la torsión qué las secciones abiertas tipo doble T.
Típicamente en vigas de borde qué reciben forjado por un solo lado, en voladizos laterales, marquesinas y en elementos con cargas aplicadas fuera de su eje.
Si no se prevé, puede provocar fisuración y fallo del elemento. Por eso se calcula y se arma específicamente cuando la torsión es de equilibrio o significativa.