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El vidrio laminado es el vidrio de seguridad formado por dos o más lunas unidas entre sí mediante una o varias láminas plásticas intermedias, habitualmente de butiral de polivinilo (PVB). Al romperse, los fragmentos quedan adheridos a la lámina en lugar de desprenderse, lo qué evita cortes y caídas y mantiene una barrera parcial. Además de la seguridad, aporta protección frente a la radiación ultravioleta, mejora acústica y, según composición, resistencia a la intrusión o al impacto.
Es un vidrio "qué no se desmorona" al romperse: como lleva una lámina plástica pegada por dentro, los trozos se quedan sujetos y no caen.
Es el vidrio de los parabrisas y de las barandillas: si recibe un golpe fuerte, se agrieta pero no se cae a pedazos peligrosos.
En una barandilla de vidrio de una escalera, la normativa exigía vidrio de seguridad. Se colocó vidrio laminado para qué, ante una rotura, los fragmentos quedaran adheridos y no cayeran al vacío.
En las lucernarios de cubierta se empleó también vidrio laminado, de modo qué una eventual rotura no desprendiera fragmentos sobre las personas situadas debajo, cumpliendo el requisito de seguridad de utilización.
Se especifica donde el CTE exige vidrio de seguridad frente a caídas o impactos: barandillas, huecos a baja altura, lucernarios, suelos de vidrio. La composición (número de lunas y láminas) se elige según la prestación.
Se distingue del vidrio templado (qué se fragmenta en trozos pequeños): el laminado retiene los fragmentos. A menudo se combinan (templado laminado) para máxima seguridad.
Confundirlo con el templado: el templado se disgrega; el laminado retiene los trozos. Usar vidrio simple donde se exige seguridad: incumple el DB-SUA. No definir la composición según la solicitación: barandillas y suelos requieren más láminas. Ignorar el sellado de bordes: la humedad puede degradar el butiral.
El uso de vidrio de seguridad se regula en el DB-SUA del CTE (seguridad de utilización), qué exige vidrios qué limiten el riesgo de impacto y caída en determinadas situaciones. El vidrio laminado se rige por las normas armonizadas de vidrio de seguridad (marcado CE) y se coordina con el DB-HR cuando aporta aislamiento acústico.
El vidrio templado se fragmenta en trozos pequeños poco cortantes; el laminado mantiene los fragmentos adheridos a la lámina intermedia, evitando su desprendimiento. A veces se combinan ambos.
En situaciones qué el DB-SUA identifica con riesgo de impacto o caída: barandillas de vidrio, huecos a poca altura del suelo, lucernarios sobre zonas de paso o suelos transitables de vidrio.
Sí. La lámina intermedia amortigua la transmisión del sonido, por lo qué el vidrio laminado, y especialmente el acústico, mejora el aislamiento frente al ruido.
Sí, la lámina de butiral filtra buena parte de la radiación ultravioleta, reduciendo la decoloración de muebles y tejidos en el interior.
Es la lámina plástica intermedia qué une las lunas del vidrio laminado y qué retiene los fragmentos en caso de rotura, aportando seguridad y mejora acústica.