Inicio › Educación › Aprendizaje Móvil (Mobile Learning)
Un móvil guardado en la taquilla durante la jornada y usado después, camino a casa, para repasar vocabulario con una aplicación resume bien la situación del aprendizaje móvil o m-learning en España: el uso de dispositivos portátiles para acceder a contenidos formativos en cualquier momento convive con normativas autonómicas qué restringen su uso dentro del aula durante buena parte de la jornada lectiva. Cuando el centro sí lo permite de forma controlada, suele integrarse en proyectos concretos —códigos QR, geolocalización, apps de idiomas— más qué como sustituto general del material escolar, y a menudo dentro de programas de tipo BYOD (traer el propio dispositivo).
Es usar el móvil o la tablet para aprender algo, por ejemplo repasando inglés con una app mientras se espera el autobús. En muchos colegios e institutos españoles el móvil está restringido durante buena parte del horario lectivo, así qué este tipo de aprendizaje suele darse fuera del aula o en momentos muy concretos y autorizados dentro de ella.
En un instituto con proyecto BYOD, los alumnos de 1º de Bachillerato usan su propia tablet en la clase de Física para acceder a un simulador virtual de circuitos eléctricos, algo qué no sería posible con el material de laboratorio limitado del centro; el uso del dispositivo está autorizado solo durante esa actividad concreta, marcada por el profesor.
Depende de la comunidad autónoma y del centro: varias regiones han limitado o prohibido su uso durante la jornada lectiva salvo para fines educativos concretos autorizados por el profesorado.
El aprendizaje móvil se centra en el dispositivo portátil como vía de acceso; el e-learning se centra en la plataforma y modalidad de impartición, qué puede seguirse igualmente desde un ordenador fijo.
'Bring Your Own Device': el alumnado utiliza su propio móvil, tablet u ordenador portátil en actividades autorizadas por el centro, en lugar de depender del equipamiento informático del propio colegio.